15 de septiembre de 2009

UNA CRISIS Y CINCO ERRORES...PERSISTENTES

Gracias a posodo tengo un ejemplar dedicado del libro “Una crisis y cinco errores” de Carlos Rodríguez-Braun y Juan Ramón Rallo que edita LID. Tenía pendiente hacer la reseña, y llevaba unos días dándole vueltas a la forma de enfocarla, cuando ayer leí algo en el periódico que me dio la idea.



Y es que en la introducción, los autores muestran su preocupación ante cinco puntos de vista que suscitan un asentimiento casi universal, independientemente de latitudes e ideologías, a propósito de la crisis.
El primero de ellos, y por tanto el primer capítulo del libro, es la idea de que la culpa política de la crisis es el liberalismo y el tercero, el papel crucial que en la misma ha tenido el mercado libre.
El libro trata, precisamente, de refutar los cinco errores (estos dos y los siguientes: que la culpa de la crisis es de la codicia, que los rescates bancarios son inevitables y que hace falta aumentar el gasto público para crear empleo).
El libro es cortito (unas ciento veinte páginas) y está estructurado en una introducción, cinco capítulos que se refieren cada uno a los cinco errores reseñados y unas conclusiones.
El primer capítulo desmonta el error de que la culpa de la crisis es del liberalismo demostrando que el Estado ha aumentado sin parar en casi todo el mundo.
Bien.
A mí me convence, pero me temo que la mayoría de la gente no verá siquiera la relación entre liberalismo y Estado. Yo creo que casi todo el mundo piensa que el liberalismo consiste en que hay unos cuantos tipos muy ricos que hacen lo que les da la gana (especialmente con sus trabajadores).
El segundo capítulo desmonta el error de que la culpa de la crisis es de la codicia, indicando que la codicia ha existido siempre, tanto en tiempos de crisis como de bonanza, y también que los comportamientos que ahora se tachan de codiciosos, se consideraban perfectamente juiciosos en el momento en que se dieron.
El capítulo más interesante es también el más largo, el tercero, el que se refiere precisamente al mercado libre. En realidad, se refiere al negocio bancario y al fenómeno de apalancamiento. La primera vez que yo leí sobre eso (precisamente a Rallo en una de sus entradas en su blog de liberalismo.org) me costó creer que realmente los bancos funcionaran así. Mis conocimientos sobre economía son muy básicos y me pierdo entre los conceptos (“Los otros días leí cómo funcionaba la caja de cambios de un Ford Lotus y tampoco entendí un pito”, como decía Felipe a Mafalda después de ver el comportamiento de Susanita), pero con las explicaciones de Rodríguez-Braun y Rallo te haces perfectamente una idea de por qué hay gente que se hace riquísima jugando con los productos financieros (y de por qué hay gente que se arruina miserablemente haciendo lo mismo) y cómo los gobiernos se juegan los ahorros de todos solamente subiendo o bajando arbitrariamente los tipos de interés según sus análisis cortoplacistas.
Entendí mucho mejor las causas de la crisis, pero no me quede nada tranquila, si les digo la verdad.
Los dos últimos capítulos se dedican a desmontar las ideas de que hace falta que el Estado rescate los bancos y que aumente el gasto público para crear empleo.
Me temo que también estas son batallas perdidas por ahora.
La ciencia económica es antiintuitiva y cuesta mucho hacer comprender a alguien que lo importante en la economía no son los efectos inmediatos y visibles sino los derivados e invisibles, los que se producen por el hecho de cambiar las condiciones bajo las cuales toman sus decisiones millones de personas. Y que, aunque a la hora de hacerlo la mayoría de la gente tiene en cuenta la legislación, los intereses personales son un acicate infinitamente mayor.
Para más INRI, el periódico que hace ese comentario sobre el libre mercado como culpable de la quiebra de Lehman Brothers, es ¡LA RAZÓN! en el que el propio Rodríguez-Braun es columnista habitual.
Otro ejemplo de que nadie es profeta en su tierra.

PS: Gavión ha vuelto a hacerlo. De su último viaje a Buenos Aires, perdido entre una montaña de discos y libros de tangos me ha traído "La virtud del egoísmo" de Ayn Rand. Ya les contaré.

3 de septiembre de 2009

LA DUQUESA, LAS VIRTUDES TEOLOGALES Y LA LINTERNA.


Estos días he recordado una columna de Javier Marías de años atrás en las que se quejaba (con razón) de la ignorancia de los responsables de doblaje de una película. Salía un cura bendiciendo y los subtítulos rezaban (nunca mejor dicho): "En el nombre del Padre...del Hijo...y del Santo Fantasma" (!!!???) traduciendo literalmente "Holy Ghost".

Lo he recordado viendo los comentarios que sobre los letreros que lucía el vestido de la Duquesa de Alba hacían los periodistas del corazón, refiriéndose a los "mensajes hippys" de amor, esperanza y fe ¿no les chocaba la fe en el mensaje hippy?


Y ya que hablamos de teología, he escuchado hoy por primera vez la nueva Linterna en la COPE, con Juan Pablo Colmenarejo. En honor a la verdad, no he oído sino los primeros cuarenta y cinco minutos aproximadamente.

Si tuviera que resumir mi impresión en una frase sería la siguiente: Han conseguido una copia casi perfecta de Radio 5 Todo Noticias

13 de agosto de 2009

GEOGRAFÍA TANGUERA XXV-PASEO POR BS AS



Ya he comentado en alguna ocasión que, debido a mi trabajo, viajo mucho, demasiado. Así es que aquí me encuentro pasando una tarde en la ciudad de Atenas. Realmente digo bien, sólo una tarde porque mañana de madrugada reanudamos viaje. Hacía tiempo que no venía por aquí y he salido a cenar a una de esas típicas tabernas griegas en un rincón encantador alejado de los circuitos repletos de japos y demás gringos. Me place esta plaza, en un barrio popular, donde hay un club de billar, un garito donde puedes oir música cretense (o así la venden ellos) y dos o tres tabernas sólo algo más limpias que sus equivalentes bonaerenses. Y además se puede comer musaka, cordero al limón con berenjenas y todas esas cosas que los latinos entendemos como comida y no sólo como extravagancias para guarrear. Encima el vino es de los que calientan las barrigas. ¡Bendito mundo helénico!

Bueno, cuento esto porque a mi lado había una mesa con tres tipos griegos ya de avanzada edad hablando en ese complicado idioma en el que “pota” es bebida, “metáfora” es traslado y “polémica” es guerra(bien pensado no parace tan ajeno). Hablaban y yo no entendía ni papa y de repente pasó por delante de nuestras mesas un músico callejero de esos que van ganandose sus dracmas por las terrazas de la Plaka. Llevaba un acordeón que parecía haber conocido a Pericles, y uno de los cosos griegos le llamó y le dijo algo. El músico armó su acordeón y comenzó a sonar “Caminito”. Casi en las antípodas porteñas había un tipo de esos que en vez de buenas tardes dice “calispera” cantando a Filiberto. Y el caso es que lo hacía mejor que los turistas brasileños y chilenos que día a día lo asesinan en el Tortoni. “Tengo que volver al tajo” me dije “si alguien lanza manteca tanguera al techo debo ser yo, no un émulo de Onassis sin Jacky ni esparadrapos en los párpados.”

Dando respuesta a algunos amigos que van a aprovechar estas vacaciones para turistear por Buenos Aires, voy a hacer una corta relación de lugares tangueros que me gustan y que frecuento cuando me paseo por allí. Voy a hablar sólo de lugares de tango, que no me parece de buen gusto hablar de otros vicios. Intentaré ser escueto, cinco o seis lugares y un par de vectores para cada uno, esperando que si alguien visita alguno de ellos lo comente en esta entrada.
Empezaré por mi buque insignia que es el TORCUATO TASSO, en la calle Defensa con el Parque de Lezama. Ya he hablado otras veces de él, le dediqué una entrada entera, y sigo pensando que no hay en Buenos Aires un local con la calidad y cantidad musical de este. Hay algunos locales con actuaciones puntuales excelentes, pero el Torcuato es una garantía más de 300 días al año. Peca de impuntual, pero eso es un clásico bonaerense aplicable a todo garito que se precie. Como en casi todos los sitios se puede comer durante las actuaciones, y si la mesa no se llena las camareras la completarán con amables viejecitas que cuentan historias de Di Sarli o Fresedo al tiempo que se ríen de tu acento “gallego”.La comida ha empeorado algo y yo recomiendo llegar ya con un buen lomito en el estómago. Hay a 50 metros un par de locales donde hacen buena carne y la cerveza está fría.”El hipopótamo” y el “Bar británico” son dos lugares con mucho (demasiado) sabor donde aparte de cenar puedes encontrarte por los rincones la colilla que allí apagó Pugliese mientras componía “Negracha”.Ambos en las esquinas de Defensa con Brasil.

Otro lugar muy recomendable, aunque algo más alternativo, es el CAFF o Club Atlético Fernandez Fierro. Este es un antiguo almacén en el barrio del Abasto, cerca de la casa de Carlos Gardel. Es propiedad y sede estable de la orquesta probablemente más atípica de las que actualmente funcionan, la Orquesta Fernandez Fierro, cuyo cantante Walter “chino” Laborde posee tambien la más personal de las gargantas que vocean el tango en Buenos Aires. Repito que es un almacén y la comodidad es nula, pero la decoración, el espectáculo, la gente y el ambiente es para no perdérselo. Además lo de la comodidad depende de tí, porque si llevas una silla y la dejas allí, la entrada es gratis(o al menos así la era hasta hace poco). La Fernández Fierro toca un par de veces por semana, y algún día más hay grupos invitados todos de calidad. Exceso de rastas y humos de olores acres mezclado con niñas que engrupen a sus viejos diciéndoles que van a oir tango. Creo recordar, y esta es la excepción, que allí no se come. Solo se bebe.

Abandonamos momentaneamente el “wild side” y recorremos tres lugares muy próximos entre ellos. Les une,además de su situación, el ser pequeños y agradables, para aquellos que no quieran sobresaltos y les guste el tufillo ligeramente pijo-progre. “La biblioteca”,”Notorius” y sobre todo “Clásica y moderna” son locales con librería y disquería incluidos y que funcionan como restaurantes cuando no hay actuaciones. Alternan tangos con otras músicas aún más insoportables (jazz, bossa, canción francesa...) y con otros tipos de actividades a los que tan aficionados son los porteños, charlas de como salvar el mundo, de quiromancia, de si Dios era argentino y cosas por el estilo. El plantel de músicos que los frecuentan es estupendo. No es extraño ver a Lidia Borda, a Esteban Morgado, a Ardit o a Lina Avellaneda. Son lugares intimos y de pequeñas dimensiones, por lo que debes tener cuidado de que la orquesta no te saque un ojo con el arco del violín.

En la calle Lavalle se encuentra el “Club de amigos de la vaca profana” donde si teneis suerte podeis escuchar a Juan Vattuone. Vattuone es, a mi modo de ver, el mejor letrista actual junto con el estupendo Acho Estol (lider de La Chicana) y uno de los pocos que tienen como lengua materna el habla del arrabal. Tambien toca allí a veces Bryan Cambouleyron, gran tipo este Bryan. El garito es pequeño y la calle oscura. Justo enfrente hay un local de esos de ayuda a las parejas con problemas conyugales que reza en su cartel publicitario: “ A LA FAMILIA POR EL TANGO”. Ya ven, justo al contrario de lo que pasa con la mía.

Volvemos de nuevo a lo cutre. Es este un lugar que haría las delicias de los arqueologos más exigentes por la cantidad de estratos de polvo acumulados. Un lugar con muchos sabores, y donde las botellas de las estanterías tienen mas interés histórico que alcóholico. El “Bar de Roberto” es una peña tanguera (no es la única) donde lo bueno empieza tarde, más allá de la una de la mañana. La peña tiene un par de músicos a los que la gente les pide temas. Ellos los tocan y la concurrencia soporta los gallos del aprendiz de zorzal. Cuentan tambien con un cantante fijo que, cuando la cosa empieza a ponerse insoportable, canta dos o tres temas para reconducir la situación.
Alguno de estos meritorios son actualmente tope del escalafón tanguero, y a dos ya los he nombrado anteriormente: Ardit y Chambouleyron afinaron sus cuerdas en este lugar al que hay que ir sólo para ver el ambiente, a no ser que seas muy aficionado o muy masoca.

Para acabar este recorrido, aconsejo un paseo los domingos por la mañana por los alrededores de la Plaza Dorrego, en San Telmo. Es verdad que allí abunda el turisteo y el “papagayo-show”, pero con paciencia y sin prisas podrás ver y escuchar el la calle Defensa a la “Orquesta típica imperial” o a “Gente de tango” o a algura de las muchas orquestas de gente joven que abundan bordando el tango si prejuicios, desde la vieja guardia hasta Piazzolla. Yo he visto a Alfredo Piro cantar y a Anibal Arias tocar en la calle entre un montón de turistas que por allí buscaban en los tenderetes del mercadillo el verdadero sombrero que Gardel lucía en la barandilla del paquebote que lo trajo a España en “Tango bar”.

Como aficionado al tango, me duele no poder escribir de tres lugares donde he pasado jornadas estupendas, y que desgraciadamente ya no funcionan. El “Café Homero” , que fue propiedad del bandoneonista Rubén Juarez, donde vi cantar por primera vez en directo a Adriana Varela; el “Club del vino” de donde puedo decir lo mismo de María Volonté o de la Orquesta el Arranque y el “Teatro-bar Tuñón” donde uno podía emocionarse con Caracol cantando “El último round” y reirse en la siguiente sesión con las parodias de Ofidio della Sopa. Una pena que desaparezcan locales emblemáticos.

He hablado sólo de locales privados , dejando para otra ocasión los que dependen de alguna administración que los hay, y muchos, con estupendos espectáculos. El Centro Cultural del Sur, el de La cooperación, el Teatro Alvear, el C.C.Borges o el teatro Cervantes donde toca la orquesta de Juan de Dios Filiberto, son algunos de ellos. Tampoco de las milongas donde tan buenos ratos he pasado ni de los pequeños locales que incorporan algunas de las mejores librerías (Ganhdi, Teatro del nudo...). Ya iré hablando de ellas en próximas entradas, pero eso será cuando vuelva de vacaciones.

Todos los lugares de los que he hablado tienen página web. Espero que podais disfrutar alguno,pero recordad que aparte de otras cosas la suerte cuenta mucho, y que los gustos de cada cual, y los míos como el que más, suelen ser peculiares. Se me olvidaba comentar que si vais a pasear por Bs As este mes de Agosto tendreis la suerte de coincidir con el festival mundial de este año, del que ya he escrito en otras ocasiones y al que esta edición tendré que faltar.

De todo esto que he escrito probablemente nada sepa el griego que, en el ya lejano principio de la entrada, cantaba a Filiberto, y sin embargo ha conseguido que uno de los tangos más feos que conozco, junto con “Adios Pampa mía” y “Y todo a media luz” me emocione en una plaza perdida en esta caótica ciudad de Atenas, y tan alejada de Corrientes, Suipacha y Esmeralda.
Hoy no hay Gardelín de oro porque el anterior se ha quedado sin resolver. El que esté interesado en la carrera, que retroceda a TANGOS MACHISTAS y lo resuelva.
GAVION

5 de agosto de 2009

LA VICE, EL EGOÍSMO Y EL NEO LIBERALISMO.


Ha dicho María Teresa Fernández de la Vega que la culpa del cambio climático es, cómo no, del neoliberalismo económico, del que dijo que es «una base construida sobre el individualismo extremo, el egoísmo y la irresponsabilidad elevadas a la categoría de virtudes sociales económicas».
No pretendo entrar a polemizar en las culpas de nadie (de hecho, cada vez que culpan de algo al liberalismo me acuerdo de aquel viejo chiste de la transición: Estaban los agricultores atravesando los tractores en las carreteras para protestar por las negociaciones del ingreso de España en la CEE y uno dice a otro: "La culpa de que saquemos los tractores a la carretera la tiene Franco" y el otro responde: "Tienes razón: de no haber sido por él, lo que sacaríamos a las carreteras serían las mulas"), pero sí me gustaría aprovechar la ocasión para defender el liberalismo, con o sin "neo" delante.
El pensador liberal sabe que el hombre es individualista, egoísta y tendente a la irresponsabilidad. Pero no se hace ilusiones de poder cambiarlo, como otros utópicos que en el mundo ha habido. Simplemente, propugna una manera de organizar la sociedad de forma que esa característica del ser humano afecte lo menos posible a los demás.
Todo el mundo quiere alcanzar sus fines. Los fines son personales e intransferibles. Para algunos será el dinero, para otros, la creación artística, la familia propia, el poder, la tranquilidad, la fama, el conocimiento (normalmente una particular combinación de todos)…Se trata de que cada uno persiga sus propios fines sin imponer a los demás que trabajen para ellos (es decir sin quitarles a otros recursos que podrían emplear en sus intereses), sino mediante acuerdos voluntarios.
Otros pensadores consideran que no todos los fines son igualmente respetables y que, por tanto, algunas personas deben sacrificar la persecución de los suyos propios (egoístas) en aras de alcanzar esos fines "superiores" (igualdad, nación, religión, lengua, raza…). En ese caso, si quien piensa así alcanza el poder, impondrá a los demás, con mayor o menor fuerza, que abandonen la mezquina búsqueda de su felicidad para trabajar por el interés superior.

Me resulta muy curioso que alguien piense que ese sistema es moralmente superior al liberal.

Y en cuanto a la irresponsabilidad, tiene gracia que un miembro de un gobierno socialista considere que el liberalismo fomenta la irresponsabilidad, cuando son ellos los que aprueban medidas y leyes que obligan a los demás a costear la mala suerte o mala actuación de algunos y los que legislan pensando que el súbdito es tan idiota que si no se le dice lo que es bueno para él se empeñará en hacer lo contrario.

31 de julio de 2009

POR LA LIBERTAD Y CONTRA EL TERRORISMO

A todos los terroristas del mundo les deseo vivir en un régimen como los que ellos quieren imponer en sus países con tanto ardor.
Y, cuando ya esté bien implantado ese régimen, que alguien los denuncie por subversivos.

Descansen en paz, Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá Lezaun

28 de julio de 2009

Dolfi

Hoy cumple medio siglo un gran amigo.
Es una persona a la que tengo mucho afecto y a la que admiro.
¡Felicidades!
Y a ver si cuidas más tu blog...

14 de junio de 2009

GEOGRAFIA TANGUERA XXIV-Tango machista


Hace algún tiempo que quería dedicarle una entrada a una amiga que frecuenta estos pagos y creo que he encontrado el tema apropiado. Mi amiga es Bibiana “Idi Amín” , la carnicera de los Gazules. Máximo exponente de este gobierno-lacra que padecemos, infame en lo práctico y leve en lo intelectual, y que se regocija en estar instalado en la intransigencia de la corrección política, lo que les lleva a prohibir todo aquello que esté en contra de su idea del bien con las técnicas de los totalitarismos conocidos, esto es, anulando al individuo y ahogando cualquier atisbo de rebeldía social. Esta entrada sobre TANGOS MACHISTAS está dedicada especialmente a ella, a ella que quiere convertir este lugar en una especie de campo de exterminio de pequeños seres indefensos. Su proyecto de aborto libre universal es, sin duda, la más acertada política de desigualdad machista aunque solo sea por la descompensación numérica de sexos que provoca (a las pruebas me remito) y que pone a la minoritaria mujer en situación de inferioridad y al hombre, mayoritario, en posición de dominio. No hay mas que ver la Argentina de principios del XX, donde esa asimetría provocó la aparición de un número de mafias prostibularias infinitamente superior a las neuronas que vegetan en la cabeza con mechas de nuestra “Mengele” particular.
Con un poco de suerte, después de leer (o de que le lean) esta entrada colmada de tangos muy poco paritarios, manda a la clandestinidad a todos aquellos que tengamos una discografía con más del 60% de música compuesta o cantada por hombres. Podremos decir, entonces y con orgullo, que estamos en el lado oscuro de la ley. Ya es mucho más que ella, que solo está en el lado sucio. ¡Qué pena que entre estas paicas que pueblan historias tangueras no se encontrara nuestra amiga Bibí.!



El tango es en su origen una música varonil, de guapos sin grupo, de malevos valientes y de compraditos que dominan a las minas. La relación entre gaviones y minas ya quedó desarrollada en la entrada TANGO Y BURDEL de este mismo blog. Pero cuando el hombre se siente engañado o no correspondido, se huele la tragedia.



Enrique P.Maroni nació en 1887 y fue un hombre de teatro, escritor de sainetes y locutor de radio en un país que borda esta faceta. Escribió más de 100 tangos, de los que Gardel le grabó casi una veintena. En 1924, junto a Contursi, compuso la letra de La Comparsita (“si supieras que aún dentro de mi alma...) que fue el origen de uno de los pleitos más largos y dolorosos de la galaxia tanguera, resuelto cuando ya casi todos sus actores estaban muertos, y eso que aún no frecuentaba Garzón esas tierras australes. En 1929 escribe una divertidísima milonga llamada TORTAZOS. En ella un tipo se topa con un antiguo amor y le recrimina, con términos algo desconsiderados, su actitud arribista.

La tacha de buscona:

“Te conquistaron con plata
y al trote viniste al centro...”

De estafadora:


“M´ijita, me causa gracia
tu nuevo estado civil,
si será gil ese gil
que creyó en tu aristocracia...”

Y acaba con una amenaza más que merecida:


“no te rompo de un tortazo
por no pegarte en la calle”





Dentro de la extensa lista de poetas uruguayos, muy dados a las milongas y a los tangos camperos, se encuentra Francisco Brancatti. En 1930 escribe el tema CONTRAMARCA, también grabado por Gardel. El protagonista es uno de esos tipos duros que lloran sus penas de amor traicionado tragando a partes iguales saliva y ginebra y que pueblan la tradición gauchesca. El tipo se encuentra delante de su mina que pretende volver a su lado no se sabe desde dónde, aunque se intuye, la muy fresca.

Bien merecido tiene su castigo:


“Y esa flor que mi cuchillo
te marcó, bien merecida
la llevarás luciendo en el carrillo
para que nunca en la vida
olvides tu traición.”

Esa traición que hace que la yegua en cuestión pase a pertenecer a otra cuadra:

“no me vengas a enredar,
tenés contramarca,
sos ajena a este corral”

Así pues, aléjate de aquí, que vienen palabras mayores:

“De juro te lo digo
que al lao del tigre
es fácil que peligren
las zorras como vos”

En fin, elegante a la vez que irrefutable.



Aún puede ser peor a tenor de lo que le pasó a la “china” de Alerto Arenas, otro gaucho que no se quedó en amenazas. Julio Navarrine es otro de esos poetas que pululan por el cielo del criollismo gauchesco, lo que se dio por llamar el “tradicionalismo”. Junto con su hermano Alberto formó un curioso conjunto llamado “Los de la raza” que por las fotos de las que dispongo era una mezcla de coros y danzas con habitantes de los falansterios pampeños. En los años 20 viajaron por toda Europa y tuvieron gran éxito en Madrid y Barcelona. ¡Qué tiempos, señores, qué tiempos!. En 1927 escribe el tango A LA LUZ DE UN CANDIL, donde el personaje principal, Alberto Arenas, hace justicia. El tipo encuentra a su “china” encamada con su (de él) mejor amigo. No ve de recibo que su china cruel le basurée con el sotreta de su amigo, así es que los dos cuerpos se convierten en vainas para su facón y se presenta ante el juez seguro de su complicidad:

“las pruebas de la infamia
las traigo en la maleta,
las trenzas de mi china
y el corazón de él”

En fin, los jueces de mármol deben comprender, y aplaudir, que a veces la vida te obliga matar. Esa sensibilidad la ha perdido la carrera judicial.




Edmundo Rivero es uno de los ochomiles de la cordillera del tango. Compositor y letrista, cantante de la orquesta de Troilo y también en solitario y propietario del mítico y hoy tristemente “japonizado” Viejo Almacén. Su milonga AMABLEMENTE es quizás la expresión mas clara de esa forma de ver las cosas, de esos valores en las relaciones humanas tristemente superados. La transcribo casi entera porque es digna de estudio:

“La encontró en su bulín, y en otros brazos...
Sin embargo, canchero y sin cabrearse
le dijo al gavilán:”puede rajarse,
el hombre no es culpable en estos casos.
Y al encontrarse a solas con la mina,
pidió las zapatillas, y ya listo
le dijo cual si nada hubiera visto:
“cebame un par de mates, Catalina.”
La mina, jaboneada , le hizo caso,
y el varón, besuqueándole la frente,
con gran tranquilidad, amablemente,
le fajó treintaycuatro puñaladas.”

La justicia del guapo es implacable.


Por si estos comportamientos no estuvieran justificados, ahí va una vuelta de tuerca más. El taita enamorado mata por honor. Por el suyo y por el de su mina. Y ese comportamiento le lleva a la cárcel en muchas ocasiones. Al salir de la cana, vuelve a buscar a su china, y pasa lo que pasa si el recibimiento no es el esperado:

En 1927, el sainetero y poeta Alberto Vacarezza (también entroncado con la truppe de “los de la raza”), escribe ARACA, CORAZON. En ella construye un personaje entrañable, un tipo enamorado que a la gayola va por culpa de ella, mientras que la paica se echa a rodar por las esquinas de Buenos Aires. Cuando sale libre va en busca de ella y le perdona su traición a cambio de su vuelta, pero:



“volver no puedo, dijo la paica,
el amor mío ya se acabó”

¿para qué tantos años purgando en cana?:

“pasó una sombra, se oyó un balazo
cayó la paica, y una ambulancia
tranquilamente se la llevó”

Y otra vez a la cárcel, es la fatalidad necesaria y asumida con naturalidad.



En 1930, el pianista Enrique Delfino pone música a una letra de Alberto Ballesteros para dar forma al tango DICEN QUE DICEN. De nuevo un tipo que sale de la cárcel y encuentra su paquete ya abierto. La suerte está echada, y eso que no empieza mal del todo:


“Vení, acercate, no tengas miedo,
que tengo el puño, ya ves, anclao”

Pero la fuerza del destino es más fuerte que cualquier promesa:

“ y cuando quiso justo el destino
que la encontrara , como ahora a vos,
trenzó sus manos en el cogote
de aquella perra...como hago yo”


Todo esto de los presidiarios y de las deudas saldadas puede parecer un poco excesivo, pero pónganse ustedes en el caso del siguiente tipo. Un buen hombre se enamora y vive su pasión en un cotorro con la mina de sus sueños. Por colmarla de atenciones roba y se hace chorro. Pero un día la cana llama a su puerta y le espera la penitenciaría de Cuatrocaminos, la más dura y austral de Tierra de Fuego. ¿Y la mina, mientras tanto, qué hace?



“Pa Tierra del Fuego al punga embarcaban
a las seis en punto de una tarde fría.
A las siete, ella se apiló a otro rufa;
a las ocho, andaba con él de garufa, y
al sonar las nueve, curda se reía”


Como esta primera parte de la entrada no quiero acabarla con mal sabor de boca, con muertes, asesinatos, cárceles y demás, daré un giro de 180 grados. A veces, la traición y el abandono no acaba de forma trágica. En las mismas fechas que casi todo lo anterior, 1930, Discépolo (del que ya hemos hablado en otras entradas) compone y escribe una obra humorística menor de su producción. En Discépolo lo menor es estupendo, y lo mejor sublime, así es que VICTORIA es un tango que ya lo hubiera querido escribir cualquiera:

“¡Victoria, saraca, victoria! Pianté de la noria
¡se fue mi mujer!
Si me parece mentira después de seis años
volver a vivir,
volver a ver mis amigos,
vivir con mama otra vez.
¡Victoria, cantemos victoria!
Yo estoy en la gloria
¡se fue mi mujer!”

Pero, claro, este tipo no era un gaucho, era un fifí de anchoas por bigotitos. No es lo mismo.


Por hoy acabo. He hablado de hombres que desprecian, vilipendian, maltratan e incluso matan mujeres. Pero hay mujeres en el tango a las que les gusta que las desprecien, vilipendien, maltraten e incluso maten. De esos tangos hablaremos en la próxima entrada.

El Gardelín de oro ya acabó con todos los capítulos el afamado libro zuppero, pero repasando he visto que han quedado algunos sin contestar, y eso no es de recibo. Recuperamos los capítulos perdidos.
Veamos, incondicionales. En el capítulo XVI del libro de la propietaria del blog se puede leer el siguiente encabezamiento:

“¿Quién te iguala por tu rango
en las canyengues quebradas del tango
en las conquistas de los corazones
si se da la ocasión?”

Animo, que solo hay una segunda oportunidad, aprovechadla.
GAVION.