7 de marzo de 2010

ZAPATERO, ESE MACHISTA.



Machista de la peor especie, añadiría. De los que se creen muy feminista porque ha venido (él) a salvar a las mujeres.
Que cree firmemente en la discriminación mal llamada positiva (es tan estúpido decir que una discriminación es positiva como decir que una cuesta es hacia abajo), es decir, que hace falta que se les guarde a las mujeres una serie de puestos porque no serían capaces de alcanzarlo por sus propios méritos.

Que cree firmemente en la igualdad mediante la ley, porque piensa que las desigualdades son el resultado de una conspiración contra las mujeres, y no el resultado de las elecciones libres de cada uno (¿cómo va nadie a elegir libremente algo que a él no le parece bien?).

Que le preocupan las estadísticas sobre la presencia de las mujeres en las tareas masculinas, pero no al revés, porque sin duda piensa que si los hombres no hacen las cosas de mujeres es porque no son interesantes, mientras que si las mujeres no hacen las cosas de hombres es porque no les dejan, porque ¿cómo no van las mujeres a querer hacer lo que hacen los hombres? ¡si eso es lo bueno!

Que piensan que las mujeres tienen que preferir las relaciones sin ataduras ni responsabilidades, como los hombres, declarando al fin la victoria de los machos en la guerra de sexos.

Que piensa que si la mujeres no son como él cree que deben ser es porque no están lo suficientemente educadas. (En general, piensa que la gente es tan idiota que no sabe lo que le conviene y por eso hay que obligarla a hacerlo, mientras se les enseña y lo hacen por sí mismos).

Que piensa que con sus políticas presuntamente feministas todas las mujeres lo vamos a votar sin dudar porque somos tan estúpidas que no vamos a tener en cuenta el resto de su programa electoral o de sus actos.
* * *
Estoy orgullosa de vivir en un país en cuya constitución se consagra la igualdad de todos ante la ley. En un país en el que he podido elegir el tipo de vida que he querido llevar y que me permite tomar mis propias decisiones sobre mi vida.
Pero no se confíen, siempre vendrá algún machista que considerará que las decisiones que he tomado no son lo suficientemente progresistas y que tiene él que venir a decirnos a las mujeres cómo tenemos que vivir.
Y, lo que es peor, siempre habrá mujeres que en vez de sentirse ofendidas por ello estarán encantadas de medrar gracias a eso.
Machismo de la peor especie.

17 de febrero de 2010

GEOGRAFIA TANGUERA XXIX- Grandes orquestas

Esta entrada podría estar dedicada a Jenna Jameson, a Crissy Moran, a Natalia Cruze o a cualquiera de esos fetiches que pueblan, en muchos casos monopolizando, el imaginario masculino. Pero no, no va a ser así por dos motivos. El primero es que para marcar directrices sexuales ya tenemos nuestra ínclita Bibiana y su Menosterio de Igual@d ( cibersexo, mapas de excitación del clítoris, sanidad sexual y todas esas lineas maestras) y la segunda y principal es que esta es una entrada de TANGO. Además no de un tango cualquiera. Aviso que esta es una entrada para iniciados, aún sabiendo que esto no me va a dar ningún lector nuevo. Por otro lado tampoco hay peligro de perder a ninguno antiguo, así es que no me juego nada.














GRANDES ORQUESTAS DE LOS AÑOS 40


La década de los 40 es comúnmente reconocida como la época de oro del tango por la aparición de innumerables orquestas típicas herederas de las distintas formas de entender esta música. Estas distintas tendencias han sido por las que han transitado las que surgieron posteriormente y aún hoy clasifican a las actuales.

Es verdad que la realidad es poliédrica, pero hay tres razones fundamentales para que se produjera esta proliferación artística. La primera es, obviamente, la situación económica boyante de la argentina de la segunda guerra mundial. El ser, más o menos, neutral y proveedora de ambos bandos hizo que la situación del país mejorara asombrosamente y de forma inversa a como empeoraba en el resto del globo, de forma que la pasta que las clases adineradas gastaban en europa en la época de entreguerras no podían ahora ser gastadas mas que en los lujosos cabares y salas de baile del país.

La segunda es la dulcificación del tango con la prohibición del uso del lunfardo. En 1943 llega a la presidencia del país el general Pedro Pablo Ramírez (en realidad una marioneta del general Perón). No hay documento escrito sobre el asunto, pero el hecho es que la lengua arrabalera desaparece de los “broadcastings”. Esto hace que las clases acomodadas dejen de ver una amenaza en el tango y entren al trapo.









Y la tercera es esa especie de excepción cultural que supuso el proteccionismo del gobierno democrático del 46 que, como si de los chicos de la ceja o del gobierno de Montilla se tratara, impuso un 50% de música nacional en la radio y en las salas de fiesta.










El nombre de Orquesta Típica criolla viene de lejos.Lo acuñó Vicente Greco “Garrote” allá por la década de los 20. Desde el primer conjunto tanguero del que yo tenga memoria, con Sinforoso al clarinete y Alcorta al violín, hasta la figura de Greco no hubo un nombre que distinguiera a las orquestas que tocaban sólo música criolla de aquellas, mucho más numerosas, que la alternaban con pasodobles,coplas, tarantelas,polkas o cuplés. Más tarde, con la aparición de Gardel, el tango sufrió una evolución hacia lo cantado reduciéndose estas orquestas en número de componentes y convirtiéndose en meros acompañantes de los cantantes de la época. Aunque también es cierto que, debido a la escasa preparación en teoría musical de sus componentes probablemente habían llegado ya a su límite.

A principio de los años 20 aparace en escena un bandoneonista de formación academica, heredada de su madre, que se foguea en las orquestas de Canaro de la década anterior. Osvaldo Fresedo “el pibe de la paternal”, que con su pinta de aristócrata europeo forma una orquesta que lleva en sus entrañas al violinista que cambiará el concepto orquestal del tango. El tipo en cuestión es Julio de Caro. Tanta es la importancia de de Caro que en la historia de la música rioplatense se distingue entre el predecarismo y el posdecarismo como si de un origen de coordenadas se tratara. Gran estudioso musical, en el año 1924 entra a formar parte de la orquesa de Juan Carlos Cobián. J.C.Cobián era un hombre fuerte, de aspecto rudo y aficionado al boxeo, a la noche y a complicarse la vida. Ni su aspecto tocho ni sus enérgicas aficiones hacían suponer su virtuosismo al piano ni su sensibilidad como compositor. Algunos de los episodios más bellos del tango como “Nostalgias”, “Nieblas del riachuelo” o “Los dopados” (que posteriormente la censura cambió por “Los mareados”) son prueba de ello. Cobián centra a su Orquesta Típica en la armonía, y no en el ritmo como hasta ahora iniciando un camino que saca al tango del arcaismo. Además yo siempre le he tenido un cariño especial porque me recuerda mucho a mi tio Refa, pero esto tiene poca importancia en la historia de la música ppular, ya lo se. Cobián era también un tipo noctámbulo y enfrentado con la sensatez que en cuanto podía marchaba a Nueva York a perder su dinero en peleas con orquestas de Jazz hasta que arruinado tenia que volver a Buenos Aires. En una de esas ya no volvió y allí se quedo criando malvas es de suponer que con aromas tangueros.









En una de esas desapariciones Julio de Caro se hizo cargo de la orquesta y fundó una formación clave en la renovación del tango, el Sexteto Julio de Caro. Ya he hablado en alguna ocasión de guardia vieja y guardia nueva, de decarismo y sinfonismo y de la revolución que supuso la irrupción de jóvenes músicos formados en conservatorios gracias a los cuales el tango entró en los grandes salones de baile bonaerenses. El Sexteto de Julio de Caro se convierte en el año 1935 en la Orquesta melódica Internacional que marca la salida del resto de orquestas que jalonarán la década de los 40.

Con Fresedo, Cobián y de Caro llegamos a la epoca dorada del tango. Los puristas no me reconocerán a Fresedo, pero para mí perfeccionar el espíritu de hombre de empresa que aprendió de Canaro, de visionario del espectáculo, controlar a diario sus cuatro o cinco orquestas actuando a la vez y mantener este espíritu hasta la irrupción del que fue y afortunadamente sigue siendo el verdadero heredero de Canaro, Mariano Mores, es suficiente bagaje. Si además le añadimos que es el autor de una de las piezas más bellas que nunca se han escrito, el tango “Vida mía”, capaz de resistir la versión-invasión de Plácido Domingo sin perder su compostura, está todo dicho.

Bueno, entremos en faena.

En 1900 nace en Buenos Aires, hijo de una pareja de emigrantes italianos un pibe al que dan por nombre Juan. Juan D'arienzo se aficiona al violín igual que se podía haber aficionado a coleccionar mariposas, pero la naturaleza es sabia. Su afición al violín le permite recorrer un largo camino en orquestas en los 20 y 30, cosa que no le hubieran permitido las mariposas. En 1935 decide enfundar el violín y desenfundar la batuta, que es mucho más ligera, y funda una orquesta que supone el pilar de uno de los estilos que aún hoy está presente en el tango. Frente al sinfonismo de Cobian y de Caro, D'arienzo reivindica a la Guardia Vieja. Acentúa el ritmo, recupera el 2x4 frente al 4x8 de de Caro y se convierte en “el rey del compás”. Las pistas de baile se llenan al reclamo de su estilo marcado y la gente disfruta con sus aspamientos. La poderosa fila de bandoneones se convierte en la locomotora de la orquesta mientras el contrabajo refuerza su función rítmica. Muchos violines y el brioso piano que en su buena época tocaba el magnifico Rodolfo Biagi. Más amante de la cantidad y del ritmo que de la calidad y absolutamente despreocupado de las letras de sus, por otra parte escasas, composiciones sometía a sus cantores a tal tiranía orquestal que no había quien lo soportara. Su éxito fué arrollador y ganó muchísimo dinero, razón suficiente para que en un país tan poco dado al liberalismo económico como la argentina se dudara de su valía. D'arienzo supuso un fenómeno mediático tan importante que tiró de otras orquestas que, a su socaire, fueron contratadas por los grandes salones de baile de los que la revolución Decriana los había alejado. En cierta ocasión estaba la orquesta de Anibal Troilo “Pichuco” oyendo por la radio un concierto de D'arienzo y los musicantes se reían con cierto desprecio de lo rápido que tocaban. Pichuco, molesto les recriminó:”muchachos, guarden, que gracias a este comemos hoy todos nosotros”. La orquesta de D'arienzo estuvo activa hasta entrados los 70 y casi hasta su muerte en el 76, y hay innumerables videos en You Tube donde uno puede recrearse con la energía del director y con la fuerza de la linea de bandoneones. En cierta ocasión fuimos Zuppi y yo a un garito bonaerense donde tocaba una orquesta llamado “Los reyes del tango” que se postulan como los más genuinos continuadores de la linea D'arienzo. Llegamos tarde y ya estaba todo ocupado, pero previa gratificación, nos montaron una mesa a medio metro de los bandoneones. Solo de verlos acabamos agotados, y en cada respiración del fuelle parecía que iban a salir volando las teclas y los adornos nacarados.









Decía José Gobello, el gran lunfardista e investigador del tango, que en los años 20' Pascual Contursi llevó el tango de los pies a la boca y tuvo que aparecer en los D'arienzo en los 30' para devolverlo a los pies y así, con el partido empatado,abrir el camino de ese prodigio de equilibrio que fueron las orquestas de los 40´.

Fin de la primera parte. Un abrazo a mis incondicionales.

GAVION

10 de febrero de 2010

UN VINO PARA UN ENCUENTRO PLANETARIO

Cuando se produzca el próximo encuentro planetario, creo que lo adecuado sería servir este vino:



ROJO Y NEGRO de Bodegas Gutiérrez de la Vega.

5 de febrero de 2010

LECTURAS CON UNA MANO (II). MORFINA ROJA

“Morfina roja” fue el siguiente libro que leí. Es de Cristina Losada y se subtitula “Toda la verdad sobre el caso del doctor Montes, las “sedaciones terminales” y la eutanasia que promueve el PSOE”.

Desde que había visto su reseña en Libertad Digital tenía ganas de leerlo. Me gusta cómo escribe Cristina Losada y me interesa mucho el tema de la eutanasia. Sobre todo, cómo se emborronan los límites entre suicidio asistido, cuidados paliativos, sedaciones terminales y la verdadera eutanasia para hacerlo todo más progresista y más amable.

Precisamente por eso hay que ser muy cuidadoso en lo que se apoya, porque aunque todo lo vistan de “respeto a la voluntad”, de “evitar sufrimientos” o de “morir dignamente”, al final se traduce en que, cuando el paciente sea un estorbo y un gasto, se le administre una combinación de sustancias que lo hagan sumirse en un profundo sueño… del que nunca despertará.
Esta contradicción se ve en el libro.
Resulta claro que, cuando una persona acude a un hospital con un paciente grave, el médico es casi todopoderoso. Si dice que el paciente está muy mal, muriéndose y sufriendo, las familias siempre desean que todo acaba rápidamente y con el menor sufrimiento posible. Normalmente los familiares apenas entienden qué pasa y cuáles son las posibles alternativas. Y, aunque pudieran desear tener otra opinión o no se fiaran del todo del médico que atiende a su familiar ¿qué alternativa tienen? sobre todo si se trata de personas cuya única posibilidad es la sanidad pública.
Siempre que se habla de “muerte digna” y de “testamento vital” está implícito, desde luego, que el paciente tiene que estar conforme con que le apliquen esos cuidados paliativos que anulan la conciencia y pueden acelerar la muerte, pero si algo pusieron de manifiesto las investigaciones realizadas en el Severo Ochoa es que no se tenía constancia la mayoría de las veces de que nadie hubiera expresado su consentimiento.
Basta mirar las estadísticas de mortalidad del Servicio de Urgencias del Severo Ochoa mientras estuvo bajo la dirección del doctor Montes comparadas con el mismo servicio bajo otra dirección y con otros hospitales (Pág. 74 ) para entender que el cese del médico estuviera plenamente justificado.
Basta leer las declaraciones de Simancas el día que estalló el caso, hablando de “eutanasia activa” y exigiendo una investigación a fondo ante la extraordinaria gravedad de los hechos, y las de unos días después, diciendo que se había generado una alarma injustificada, desprestigio de los profesionales del hospital y desconfianza hacia la sanidad pública, para darse cuenta de que el caso estaba más que politizado.
Cuando, en mitad del caso, mucha gente mostraba su simpatía por el imputado diciendo “Quiero que me atienda el doctor Montes” yo me ponía muy contenta. Cuanta más gente sea atendida por esta clase de médicos, más posibilidades tendré yo de que me toque uno que respete mi voluntad.
A mí me gustaría morir consciente. Sufriendo lo menos posible, es cierto, pero consciente. Si me tienen que sedar, que sea cuando yo lo pida, a gritos si hace falta. Y después de saber que me muero y de llamar a un cura.
Uno de mis hermanos dice que, cuando la eutanasia (muerte digna o como quieran llamarla) sea algo aceptado comúnmente, se organizarán fiestas de despedida a los abueletes. Todo el mundo estará convencido (presionado) de que, llegada cierta edad o condición, lo mejor es liberar a la familia de la carga que supone una persona enferma e impedida. Se reunirá toda la familia y los amigos. Se le harán regalos, se le pondrán fotos y películas de su vida, se le dirá lo mucho que se le quiere… y al final se le pondrá una inyección que le permita morir dignamente rodeado del cariño de los suyos. Quien no pase por ahí, será considerado un egoísta que quiere fastidiar a su familia y costarnos dinero a todos.
También dentro de unos años se mirará como egoísta a la familia que deje nacer hijos discapacitados, que serán una carga para sus hermanos o para el Estado.
¡Ante todo la libertad de elegir!

18 de enero de 2010

LECTURAS CON UNA MANO (I)

Mientras duró mi convalecencia, el mes de noviembre pasado, había muchas cosas que no podía hacer. Pero sí podía leer. Así que me puse a ello con fruición.
Empecé con "El talón de Aquiles" de César Vidal, subtitulado "los aspectos más oscuros de la condición humana a través de la historia". Empecé por este porque es un libro de capítulos cortos e independientes, muy adecuado para cuando no se tiene una postura cómoda para la lectura. Consiste en quince biografías de los más diversos personajes a través de la historia que vieron marcada su vida y no pudieron alcanzar sus metas debido a un punto vulnerable más (el alcoholismo de Poe) o menos (la esterilidad de María Tudor) imputable al propio individuo.
Los relatos cuentan muchas veces historias ya sabidas, pero su originalidad consiste, precisamente, en hacerlo desde la óptica de lo que pudo haber sido y no fue por culpa de ese punto vulnerable. Se lee de forma agradable (siempre y cuando no te saque de quicio el peculiar estilo del autor, cosa que no sería tampoco extraña) y sirve muy bien para entretener el ocio cuando se tienen ratos muertos.
Cogí después "La conjetura de Fermat" de Jean d'Aillon. No conocía yo a este autor francés, aunque parece que sí es conocido en Francia, de novela histórica. Reconozco que a mí la historia francesa me aburre un poco (aunque me encantó "In a dark wood wandering" de Hella S. Haasse, que compré en Londres en el 91, pensando que era una novela inglesa y resultó ser la traducción de una holandesa., sobre la vida de Carlos de Orleans) y por eso lo tenía un poco dejado (fue un regalo), aunque me interesaba por el título. La conjetura de Fermat siempre me ha atraído, aunque cuando leí uno de los libros que relata su proceso de demostración ("El enigma de Fermat", de S.Singh) me decepcionó un poco porque allí había de todo (mi nivel de matemáticas llegaba hasta más o menos el cuarto capítulo) menos "una demostración absolutamente maravillosa" y, desde luego, no cabía en el margen de una página. Bueno pues pensé que un libro que hablara sobre eso no estaría tan mal.
El libro, de hecho, está bien, pero llamarlo "La conjetura de Fermat" es como llamar al Quijote "La historia de Grisóstomo y Marcela". La conjetura de Fermat se mete en el libro un poco con calzador, yo creo que para justificar el título, que tiene más tirón, y solamente sirve para presentar una ingeniosa explicación de por qué desapareció la solución al teorema.
A lo que íbamos. La historia que se cuenta transcurre al final de la guerra de los treinta años. Se está negociando la paz y se descubre que hay un espía en el departamento de cifrados francés. Algo desastroso, pues no puede dejarse que el enemigo conozca en qué términos está dispuesta Francia a aceptar la paz. Se encarga al notario Louis Fronsac (eso sí que es original también: un notario haciendo de detective) que ya ha colaborado con el cardenal Mazarino que averigüe quién es el espía y que busque la forma de obtener un sistema de cifrado inviolable. Ahí es donde entra Fermat, que era uno de los matemáticos más reconocidos de la época y no voy a seguir desvelando el contenido. a mí me gustó bastante. Un libro entretenido y, como decía mi abuela, que te enseña cosas, porque está muy bien descrita la sociedad francesa del XVII, desde el palacio del Louvre a los deshollinadores de París pasando por la nobleza rural. La principal pega: no había forma de aclararse con los nombres. a mí todos me parecían iguales, y encima con la manía de llamar a alguien ora por su nombre, ora por su apellido e incluso por su título nobiliario. Me dio una alegría comprobar (aunque tarde, ya más que mediado el libro) que tenía un índice onomástico al final.
Procuraré encontrar y leer "El misterio de la cámara azul" novela anterior y del mismo protagonista.
Una vez terminados los libros que me quedaban pendientes del verano, me fui a París-Valencia y me hice con varios libros que tenía ganas de leer: "La casa de cristal -diario de una corresponsal en la Habana" de Isabel García-Zarzo, "Morfina roja" de Cristina Losada y "El tercer disparo" de Luis Herrero. Los he puesto en el orden en que los leí.
"La casa de cristal" es un libro que no te puede dejar indiferente. Cuenta cómo es la vida de un extranjero en Cuba. Es una persona que vive y trabaja allí, no está de vacaciones. No es un cubano, pero comparte con ellos la opresión del régimen. La escritora escribe de forma muy transparente. Un tanto ingenua, pero precisamente por eso, más real y creíble. No es una persona que ha ido a investigar y a encontrar pruebas de la represión de los derechos humanos en Cuba y, sin embargo, éstas saltan solas: cuenta cómo suena el teléfono de su casa cada vez que ella entra y no contesta nadie, cómo hay policías en cada calle que apuntan las matrículas de los coches de extranjeros que pasan, cómo tiene que pasar todo por el CPI (Centro de Prensa Internacional), desde las crónicas que envía (que, a veces, son objeto de notas y de editoriales en Granma que presionan al periodista para que cambie su línea) hasta la solicitud para disponer de coche o de aire acondicionado o el permiso para recoger un envío desde España. Cuenta cómo es la opresiva y omnipresente propaganda del régimen, por ejemplo mediante las dedicatorias de cada año(" 2003, año de los gloriosos aniversarios de Martí y el Moncada") o las manifestaciones en las que se dice con antelación cuántas personas van a asistir. Los periodistas extranjeros mantienen también contacto con disidentes y con cubanos de a pie, pero en una especie de libertad vigilada, como si les dijeran. "ved qué libre es Cuba que dejamos que la prensa extranjera entreviste a los disidentes" pero luego les revisan las crónicas que envían.
En fin, un libro muy recomendable para quienes tienen interés en conocer la vida en la isla más importante del Caribe. Y un solo deseo al acabar: ojalá todo salga bien cuando "la abuelita" abandone definitivamente la isla.

Dejo para una próxima entrada el resto de los libros.

28 de diciembre de 2009

REFLEXIONES EN NAVIDAD.

Ya sé que hay muchas ganas de encontrar los restos de Federico (García-Lorca, del otro, supongo que algunos también), pero no deberían ser tantas como para escribir titulares como estos (gracias, Gavión, por los hallazgos):

“Lorca no está en su tumba”

“Culmina la excavación de la fosa de Lorca sin encontrar ningún resto humano”

Ignorando la esencia de una tumba o una fosa...

Igual que Bono desprecia la esencia del catolicismo alegremente confesándose católico públicamente y públicamente también poniendo en solfa un montón de cuestiones esenciales al catolicismo.

¿Qué puede esperarse de alguien tan bueno que cree que la mejor forma de acabar con algo que considera malo es hacerlo legal?

Ya que no se ha cansado de repetir que va a votar a favor de la ley del aborto porque eso reducirá el número de abortos ¿estaría dispuesto a dimitir si no se cumplen sus previsiones? ¿a retractarse públicamente siquiera?

El chiste de Montoro de La Razón del día 18 de diciembre daba la clave exacta: La disciplina de voto no se pone por encima de la conciencia. Si se hace es que se prefiere el partido a las propias convicciones. Bonito ejemplo dan nuestros representantes en cada ocasión que se presenta.

Todavía estoy sorprendida por el caso Haidar. Primero, no había forma de que nadie explicara qué hacía Aminatu en España (¿cómo se deja embarcar en un avión internacional a alguien sin pasaporte?). Luego, tampoco se sabía muy bien por qué le habían quitado el pasaporte (¿qué clase de país es ese que impide la entrada en él a uno de sus ciudadanos?), y, sobre todo, no acabo de entender, dónde está el gran triunfo de la activista, que ha conseguido, tras un montón de días en huelga de hambre, que Estados Unidos y Francia apoyen las pretensiones alauitas ¡estupendo para los intereses saharauis!

Me da la impresión de que si apenas se habla del secuestro de los tres cooperantes catalanes, comparado con lo del Alakrana, es porque las reivindicaciones de los secuestradores se prevé que sean políticas y no económicas. No sé por qué pienso que si esto hubiera pasado en tiempos de Aznar ya estarían los del “no a la guerra” montando pitotes para pedir la retirada de Afganistán.

2010 empieza, otra vez, con una nueva limitación a la libertad de usar tus bienes. Me refiero, claro, a la ley del tabaco, que no permite que uno haga en sus locales lo que quiera. Ya conocemos cómo se las gastan los gobiernos: pretenden convencerte de que hagas lo que ellos te quieren hacer creer que es bueno para ti (en este caso, prohibir fumar en tu local). Y como no lo haces, voluntariamente entonces te obligan a hacerlo, claro, por tu bien. ¿por qué no nos dejarán a los no fumadores que decidamos si nos gusta ir o no a sitios donde se permite fumar?

Hoy he ido a hacerme una radiografía a un centro público. Había jaleo porque la máquina se ha estropeado y nos han enviado a otro centro que, claro, tenía sus propios pacientes por lo que, entre unas cosas y otras, a cada uno le han hecho las placas aproximadamente hora y media después de la hora prevista. Como siempre, hay gente que empieza a hablar entre ellos y a quejarse, al principio tímidamente, pero luego la cosa se va animando y calentando y empiezan los típicos insultos a funcionarios (“Estas están todo el día tocándose el coño y hablando con sus amigas” “Claro, llegan las navidades, se van de vacaciones y a los demás que les jodan”) y las comparaciones: “Si esto fuera la Seguridad Social americana (sic) ya las habrían echado, porque como allí es privada, a las que no valen, ¡fuera!”

¡Ay, Obama, con lo que te ha costado lo de la reforma sanitaria!

10 de diciembre de 2009

GEOGRAFIA TANGUERA- TANGO Y GARDEL PORNOGRAFIA SENTIMENTAL II



Es este un blog de literatura, tango y libre comercio, en el que yo, Gavión, escribo sobre tangos y Zuppi sobre todo lo importante. Por ello debería alegrarme por ser dos entradas :“Tango y burdel” y “Tango y Gardel, pornografía sentimental” las más solicitadas, con diferencia, de todas las publicadas hasta ahora. Sin embargo me barrunto que no es la palabra TANGO la causante de que se hayan encaramado en lo alto del Olimpo, porque hay exactamente otras 32 entradas que tambien la contienen en su título y miran envidiosas desde el suelo a estas dos que copan el tope del marcador. Así pues, rendido a la evidencia y aceptando que la mayoría siempre tiene razón, excepto cuando reclama un chiringuito en la orilla de la playa para marcarse unas cervezas, prometo un regalo al final de esta entrada que a buen seguro será del agrado de mis selectos lectores.

Seguimos con la entrada; atención gilada, campana de largada.

Lo dicho, la década de los 20 fue la de la consagración del tango, y Gardel ayudó como el que mas. Viajó incansablemente a Europa y frecuentó ambientes culturales y artísticos (que no es lo mismo) ayudado por la fascinación a lo argentino que existía en Europa en esas épocas. Estuvo en España tres o cuatro veces e incluso llegó a grabar en Barcelona, si bien muchos de esos temas los volvió a regrabar en Buenos Aires. Triunfó en los Campos Eliseos, en la meca parisina, el Florida, ya mediados los 20 desde su primera canción:

Esa colombina puso en sus ojeras

humo de la hoguera de su corazón


fueron los primeros versos que salieron de la garganta de Gardel en la ciudad de las luces (y a los que estén interesados en el recorrido parisino del tango, les remito a GEOGRAFIA TANGUERA-EL TANGO EN PARIS escrito en este mismo blog)

Ese mismo día de su presentación en París cantó como segundo tema un delicioso FOX-TROT compuesto por su guitarrista uruguayo, recién adquirido, José María Aguilar. A quienes consideren que Gardel y la historia del tango son aburridos, les recomiendo que vean este video:

Siempre acompañado por guitarras: Barbieri, Aguilar, Riverol, Pettorossi, Vivan... se movía en las esferas de la intelectualidad como pez en el agua. Amigo de Benavente o Rosinyol, de Chevalier y de Chaplin, de Samitier o del guardameta Húngaro Platko y del mismo modo anfitrión cuandopersonalidades viajaban a Buenos Aires como Pirandello. Gardel se reunía con “el gran urdidor del grotesco” en el Tortoni, como demuestran algunas de las fotos que cuelgan de la pared en ese histórico café bonaerense. Jugador amante del escolaso, en el tapete o en el hipódromo, del faso y el café, de los autos y los caballos y, aparentemente, poco de las mujeres. Amigo de sus amigos y aficionado a rebautizar a sus colaboradortes, José Ricardo “EL NEGRO” (o de color como se diría ahora), Barbieri “EL BARBA”, Riverol “EL FLACO” o Razzano “EL TURRO”, desafinaba a propósito para que sus músicos no lo creyeran perfecto según nos cuenta Borges. Con una mente preclara para el negocio del espectáculo, adivinó el potencial del cine y a finales de los años 20 inició una carrera cinematográfica meteórica en una época en que su colaboración con Lepera le proporcionó una fecundidad creativa inmensa. Durante estos últimos años, del 25 al 30, había viajado mucho, había actuado mucho, y había perdido mucho dineral al parecer por las ruinosas inversiones que Razzano hacía de las ganancias del artista. Sobre este particular hay quien opina que no fue tan mal gestor, y que los malentendidos o las maladicencias obraron la ruptura. Yo creo que algo de envidia insana debía de haber en Razzano, viendo como la carrera artística de Gardel avanzaba más velozmente cuanto menos tenía que tirar del lastre del “Oriental”, de hecho es famosa la frase que en cierta ocasión comentó: “sí, el pibe lleva la fama, pero yo manejo la guita”.

Esos años de vino y rosas no coincidieron con una etapa creativa de Gardel, quien ocupado de otros menesteres se olvidó de componer, pero en el cambio de década se produjo la alineación de astros que supone el encuentro cósmico más importante en la historia del tango. Gardel y Lepera se conocen. Todo lo referente a este encuentro está escrito en una entada anterior, “Tango y París”, y no voy a volver sobre ella, pero el hecho es que entre los años 30 y 35 se componen

los temas cumbre de la historia del tango a nivel popular. Son pocos, apenas una treintena, con letras de Lepera y para sus películas. Moderado el tufillo porteño, con el lunfardo guardado en un cajón y con aires más internacionales, nadie hay en el orbe que no sepa tararear “Volver”, “El día que me quieras” o“Mi Buenos Aires querido”.

Este cambio había empezado a producirse en Gardel a partir de año 30. En esa época se produce en la Argentina el golpe de estado del General Uriburu, uno más de la larga serie de oprobiosos hechos anticonstitucionales que jalonan la Argentina del siglo XX y que siguen hoy en día produciéndose de forma aún más peligrosa por estar revestidos de legalidad aunque harto discutible. Graba el tema “Viva la Patria” y se marcha avergonzado y con la sensación de empezar a ser poco querido. Ya nunca más volverá a Buenos Aires más que a pasar temporadas y para grabar nuevos temas, pero se convertirá en ciudadano de París y de Nueva York. Buenos Aires, Madrid, París y Nueva York ¿alguien duda sobre la realidad del tango como fenómeno urbano?

Bueno, como decía, el año 31 conoce a Lepera y son seis películas, seis, las que suponen el núcleo duro del universo Gardeliano. Dos rodadas en Francia: “Luces de Buenos Aires” y “Melodíasde arrabal”, y cuatro en Nueva York: “Cuesta abajo”, ”El tango en Broadway”, ”El día que me quieras” y la última que rodó, “Tango bar” y que tiene el honor, junto con la grabación del tema “Guitarra mía” de ser sus últimos registros. Además de estas rodó alguna más, en total once joyas y ninguna con más valor que su presencia.

El año 33 en su última estancia en Buenos Aires, rompe con Razzano y encarga a su amigo Delfino la dirección de sus negocios. En esa época, firma un contrato suculento con la Paramount y abandona por última vez Buenos Aires. De forma premonitoria redacta su testamento que lo fecha un 7 de noviembre del 1933, al día siguiente embarca hacia Nueva York. Solo volvería hecho ceniza para recorrer en hombros de sus conciudadanos los casi cinco mil números de la calla Corrientesque separan el Luna Park del cementerio de la Chacarita.

En 1934 se produce otro de esos hechos que se convierten en cuentas del exitoso rosario del tango de los años 30.Terig Tucci, arreglador y director artístico de Gardel en las películas que este protagonizara en Long Island para

la Paramount, le presenta a un joven, hijo de Vicente Piazzolla, bandoneonista y a la postre alumno suyo. El joven Astor conoce a Gardel y éste le ofrece un papel de “canillita” en la película “El día que me quieras”. 44 años más tarde, Astor convertido ya en el mayor fenómeno de la historia del tango, se lo agradece en una emotiva carta de fácil acceso en Internet ya que no tiene derechos de autor. En su póstuma gira a tierras caribeñas, Gardel quiso llevarse al joven Astor, pero sus padres (los de Astor) no lo permitieron por ser demasiado joven. Los amantes del tango nunca agradeceremos a Vicente Piazzolla lo bastante esa decisión.

Un año y medio, cuatro películas y varios programas radiofónicos después, inicia Gardel una gira de la que ya no volvería. Poco después de rodar el folletín “Tango bar” donde estrena e interpreta como no se ha hecho nunca el tango “Por una cabeza”, le esperan Centroamérica, las Antillas, Venezuela y Colombia. Éxito tras éxito , termina su actuación del 23 de junio en Bogotá cantando el tango de Gardel y Romero que grabó en “Luces de Buenos Aires” con la orquesta de Canaro “Tomo y obligo”. Fue el último. El día siguiente, 24 de Junio de 1935 está grabado a fuego, y nunca mejor dicho, en la historia del Tango, de Argentina y del mundo. Un avión FORD 31 de la compañía colombiana SACO inicia el vuelo desde Bogotá hacia Cali. Entre el pasaje Gardel, Lepera, sus cuatro guitarristas, su profesor de inglés, su secretario,

su masajista y otras personas ajenas hasta un total de 20. El avión hace escala en Medellín para repostar, y a las 15.15 el F31 no puede levantar el vuelo en la carrera de despegue y embiste a otro apareto de la compañía tambien colombiana SCADTA provocando una explosión y un pavoroso incendio del que tan solo sobreviven 5 pasajeros. Entre ellos José Plaja que era su profesor de inglés, y dos de sus guitarristas, Riverol y Aguilar, aunque el primero moriría dos días después a causa de las quemaduras.

A partir de aquí, el mito en un país tan dado a ello:

Poco importa si era o no el gigoló de la Baronesa Wakefield y le salían gratis los cigarrillos Chesterfield.

Poco importa que fuera o no hijo natural de Bertha

Poco importa que fuera novio o no de Isabel del Valle, que se beneficiara o no a la Maizani o que quede en el aire su filiación sexual.

Poco importa que no lo reconociera su supuesto padre, Paul Lasserre, empresario casado y con dos hijos.

Poco importa que sea verdad o mentira la historia del tiroteo en el interior del avión, del atentado de un rival artístico o de la disputa de honor entre las dos compañías aéraes rivales.

Poco importan las voces que juran que Gardel sobrevivió al fuego y ocupa las tardes tomando Dry Martini con Elvis mientras contemplan en Menphis cómo se oculta el sol tras el horizonte.

Poco importa, o mucho, porque no hay mito sin magia, como no hay tango sin mito.

Hoy, dia 11 de diciembre, día mundial del tango,un abrazo a mis incondicionales y que Dios salve a nuestra música, que le va a hacer falta después de lo de la UNESCO, y AQUÍ está lo prometido.

GAVION