20 de noviembre de 2011

LA GRAN FIESTA DE LA DEMOCRACIA.


Siempre he pensado que las campañas electorales son el precio que hay que pagar por tener democracia, del mismo modo que la publicidad es el precio que hay que pagar por tener libre mercado.
Les confieso que cada vez ese precio me resulta más oneroso.
Sobre todo cuando se grava con ese engendro que ha dado en llamarse “precampaña”.
Por eso la jornada de reflexión me resulta como un oasis: es prácticamente el único día en el que uno se libra de escuchar las memeces de los políticos de todos los partidos, la estomagante corrección política deja de estar presente hasta en la sopa y solamente hay que soportar la ridiculez de ver a todos los líderes paseando por el campo o leyendo un libro, dando a entender al elector que, en realidad, eso es lo que les gustaría hacer todo el año y no sacrificarse por nosotros en el duro día a día de la lucha política.
Así que, desde aquí, me sumo a la idea que me comentaba vil.lingüismo el otro día:
Que en vez de que la campaña electoral dure catorce días y haya una sola jornada de reflexión, que haya una campaña electoral de un día y catorce largas jornadas para reflexionar (y descansar de los políticos).
Si, total, el voto se decide mucho antes de que aquellos cuyas fotos mirando al infinito inundan nuestras ciudades se pongan a vociferar sobre lo malos que son todos los demás y lo buenos que son ellos y se dediquen a abrazarse a sus enemigos más acérrimos (es decir, a sus compañeros de partido).
Esa propuesta de la campaña sería solamente la primera de otras muchas que aliviarían un poco la carga que la casta política hace caer sobre los hombros de los ciudadanos de a pie y que no es simplemente económica (que también): que los partidos se financien exclusivamente con las cuotas de sus afiliados; que el sueldo de los cargos electos se decida por referendo; que las candidaturas sean individuales y así los políticos deban su cargo al ciudadano, no al partido que los puso en las listas; que no haya disciplina de voto; que las promesas electorales desaparezcan; que dejen de tener el poder de manejar el presupuesto a su antojo y de poner la administración a su servicio o, en resumen, que dejen de creerse que son el centro del universo y nos dejen
en paz.

Aun así, hoy acudiré a votar. No pienso animar a nadie a que lo haga y entiendo que, visto lo visto, suba la abstención como la espuma. Pero yo no he dejado de votar nunca porque, con un razonamiento parecido al de las madres que regañan al niño que no come mientras otros se mueren de hambre, mientras haya tantas personas en el mundo bajo tiranías espantosas, me alegraré de tener la oportunidad de disfrutar de aquella a la que un premio Nobel de literatura denominó la peor forma de gobierno, exceptuando a todas las demás.

11 de octubre de 2011

Consejo, consejeros y consejitos

Por ser gracioso, reproduzco este montaje que me manda mi buen amigo vil.lingüismo. Haré un repaso de la actual posición de los ex para ver si tiene razón.



"Iberia, la única compañía en la que un directivo se lleva más pasta si lo echan de la que ganaría si continuase trabajando"














GAVION

6 de octubre de 2011

GEOGRAFIA TANGUERA XXXVIII-Tango y mujer II (MARGARITA)




Hace algo más de un año tuve un día de suerte en Bs As. Por culpa del destino tuve dos encuentros entrañables en la misma noche y en el mismo lugar. De uno de ellos ya he hablado varias veces en estas entradas: el Bar Faro y la Cucuzamanía, pero con el otro tengo una deuda que espero saldar con esta Geografía Tanguera. El bar estaba a reventar y no teníamos reserva pero quiso la suerte que nos colocaran en esa mesa donde la conocí. A ella y a su dorima, veteranos del lugar. Nosotros, unos gallegos ajenos a toda esa movida, fuimos recibidos de la manera más cálida posible. Posteriormente nos hemos visto alguna vez, y esa calidez se ha mantenido ajena a la distancia y através del tiempo. Nos escribimos de vez en cuando y, incomprensiblemente para mí, ahí sigue aguantandome y contandome lindas historias. Y no es extraño que sean lindas porque esa es su forma de ser. Moldeada por el tiempo y la melancolía propia de quien ha vivido mejores épocas, pero con la fuerza que provoca el orgullo de haber superado otras peores. Se llama Margarita, ya ven, encima es lindo el nombre, y le gusta el tango. No solo le gusta, lo practica. Recita historias de tango y pasado en algunos garitos porteños a la gente que la quiera escuchar. Sí, es cuentacuentos, tanguera, argentina y se llama Margarita, eso es rizar el Rizzo. ¿Qué más podría pedir su galán?. Pues para Margarita van todas estas otras margaritas de mi jardín fonográfico.

Esta historia enpieza en 1921. Gardel siempre es Gardel, y con la ayuda de su guitarrista Ricardo y la duda de si Razzano entró o no en el negocio, musica un poema del gran Esteban Celedonio Flores, gloria del lunfardo, que se llamó al principio “por la pinta", más tarde cambió su nombre por “vos rodaste por tu culpa" y finalmente adquirió el actual “MARGOT". Ya hablé de este tema en mi anterior entrada, así es que a ella me remito.

En 1928, otro mito del tango, el uruguayo Matos Rodríguez, pone notas a un poema del poeta Fernán Silva Valdés, tambien uruguayo, que transita por la corriente literaria del “nativismo". El poema, y el tango, se llama “MARGARITA PUNZO". Y es curioso oir este tema porque se adivina un sospechoso parecido a la "milonga triste" que Manzi escribiera casi diez años despues. Es difícil creer que la desconociera.

El tango siempre vuelve a Gardel, y si no no sería tango. Max Glüksmann era un inmigrante austriaco que de pibe, a principio de esta historia, empezó haciendo reparto de cilindros fonográficos por las salas y cabarés bonaerenses. Debía ser listo porque poco después fundaba una casa de discos de postín que instauró un famoso concurso tanguero. En 1929, con Hipólito Yrigoyen en la presidencia del pais se convoca la edición. En ella se nombra a Gardel parte del jurado y se le ofrece grabar los tres o cuatro temas finalistas. El ganador es un tema de Coria Peñaloza y Moreno González llamado "MARGARITAS". Al parecer Gardel conocía a Peñaloza, pero no conocía al músico Moreno González. Así es que decidió presentarse en su casa para darle la noticia en persona y ver la cara del tipo. Llamó a la casa y apareció un chaval paraguayo de 15 años al que un tren le había dejado sin piernas. Gardel preguntó por su padre "perdón, pero mi padre es diplomático y se encuentra de viaje, además no hace canciones". "¿entonces...?" se extrañó Gardel mientras comprendía que aquel tipo era el músico. Puede que todo esto sea solo mitología tanguera, pero lo que no es cuento es que Gardel, francés, Glüksmann, austriaco,Moreno, paragüayo, y Peñaloza, único argentino, escribieron una de las más bonitas historias del tango. El tango es universal.

Ivo Pelay era un todoterreno del criollismo. Escritor de sainetes, de libretos, de guiones para películas y estrechamente unido a la corriente de tango espectáculo de Canaro. Es un tipo poco reconocido, y siempre se habla de que sus letras eran algo ripiosas. Yo le tengo en buena estima porque alguien que escribe "dos corazones" o "soñar y nada más" creo que la merece. Dedicado al sainete y al teatro criollo compone rancheras una de las cuales es "LAS MARGARITAS", un delicioso tema que está ahora recuperándose y que no falta en los espectáculos con historia del tango.

Dumas escribió un folletín sobre una prostituta de altos vuelos a la que acaba llevando a la tumba el bacilo de Koch. Creo que fué Verdi el que le puso música y dignificó el panfleto rosa y algo autobiográfico de Dumas. La historia ("paradigma del pecado redimido por amor" según Juan Gelman) le sirvió a Jorge Julio Nelson y a Mora para componer "MARGARITA GAUTIER" en el año 1935. Jorge Julio Nelson era conocido como "la viuda de Gardel"supongo que por su amistad con el morocho, y su nombre real era Isaac Rosofsky. Como uno puede inaginar era judío, y eso enlaza con otro tema que tenía en un Cd de tango idish que perdí hace algún tiempo para mi desgracia. No recuerdo muy bien y no puedo comprobarlo, pero creo que un tal Jacob Salder tenía un tema llamado "TANGO MARGARITA". La influencia y aportación judía en el tango es importantísima, y un tema poco desarrollado. Muchos de los violinistas de las principales orquestas eran judíos y el tema de la melancolía, de la emigración y de la tierra perdida no le es extraño al mundo hebreo. La cantante argentina Lloica Czackis tiene un trabajo estupendo que bajo el título "El tango en idish y su contexto histórico" da una visión muy interesante del asunto. Puede encontrarse en internet, en realidad allí lo he encontrado yo.

Deambula por Bs As un cantante nuevo, un chaval que busca hacerse un hueco en el difícil mundo de la música rioplatense. Le deseo toda la suerte del mundo. Su nombre es Alberto Podestá. Bueno,bromas aparte, Podestá, que estuvo en la orquesta de Caló, de DiSarli y de no se cuántos más y al que aún le queda cuerda, estrenó en 1945 un tema de Homero Expósito y Pointier llamado "MARGO". Fué la orquesta que el maestro Pointier tenía con Francini la primera en oir esta historia de caida y olvido de la prostituta francesa. Antes de que acabara el año ya la habían grabado Caló, Troilo y Canaro. Casi nada.

Héctor Mauré era un boxeador al que, afortunadamente, un buen cross, con derrame cerebral incluido, lo sacó del error para gloria del tango. Tenía una voz prodigiosa que buscaron las orquestas de Aieta, de D'arienzo, de Héctor Varela , de Canet o de Grela. No fué un tipo demasiado afortunado, de hecho su militancia peronista acabó alejándolo de las radios y las compañías discográficas, como a otros muchos. Pero ese es otro tema. Cuentan una anécdota para demostrar su mala suerte. Era una madrugada de los finales de los 60' y Mauré cantaba en un local bonaerense en el que se produjo una redada. Y quiso la fatalidad que en el momento en el que entró la policía estuviera cantando unos versos de "a la luz de un candil" que decían:

"¡Arrésteme sargento, y póngame cadenas!
si soy un delincuente, que me perdone Dios"

y Mauré pasó la noche en el calabozo por burlón desacato a la autoridad. Yo, en particular, creo que Mauré sabía lo que hacía.
Aunque su faceta más conocida era la de cantante, también componía, y en el año 1958 compone junto a Juan Carlos Olivera un vals titulado "OH,MARGARITA".


El tema del que voy a hablar ahora es un tema muy poco conocido. De hecho creo que no se grabó en vida de su autor. Se trata de un tema llamado "MARGA" que pertenece a Pugliese y a Eduardo Moreno. La grabación que yo tengo creo que es la única que se ha registrado. Fué la orquesta ColorTango la que publico allá por el 2004 o 2005 un disco llamado "inéditos" que contenía varias obras de Pugliese sin estrenar, una de las cuales era este vals compuesto en la década de los 30' y que el maestro no grabó en los sesenta años que le siguieron hasta su muerte. Hablar de Pugliese merece una entrada aparte, que la dejo pendiente.


Bien, Margarita, ya voy llegando al final, y en este recorrido más o menos cronológico le llega el turno a un tema de Raúl Garello. Garello pertenece a una generación que yo llamo postpiazzolliana. Si en un momento determinado surge una generación reformadora del tango, con Stamponi,Salgan,Berlinguieri y Piazolla, años despues surgen Marconi, Morcelli, Mederos o Federico, y sobre todo Garello. Garello fué bandoneón y arreglador de la orquesta de Troilo desde mediados de los 60' (excepto en los temas de Julián Plaza que tenían un tratamiento especial por parte del mismo maestro). Algo más tarde, allá por los 80' fundó y dirigió junto con el desaparecido Carlos García la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires, que aún va dando guerra en la actualidad. El tango elegido es una preciosidad, compuesto a mediados de los 70' creo recordar y se llama “MARGARITA DE AGOSTO". Está dedicado a su hija Margarita, al igual que dedicó a otra hija "pequeña Martina" y a su hija María "muñeca de marzo". De todas formas, reconociendo la importancia de Garello, confieso que a mí no me termina de gustar, y lo he visto dirigir muchas veces a la Orquesta e incluso a un cuarteto que tenía, pero siempre me parece que estoy oyendo la banda musical de una película. De hecho, la versión de "Margarita de agosto" que más me gusta es la de Berlingieri. Además tiene un borrón difícilmente perdonable cuando publicó junto a Horacio Ferrer un disco kisrt titulado "Tributo a Woody Allen" que guardo, como decía Manzi en "Fuelle", en el rincón de los recuerdos muertos.

Bueno, Margarita, me despido con un tema que cantaba Jorge Ortiz con la orquesta de Miguel Caló y que, aunque no lo lleva en el nombre, hace referencia a esa flor donde los enamorados quieren ver la voluntad del contrario:
"...y al mirar quién era vi a la piba Margarita,
La que fué mi amor primero,
y que yo, por milonguero, un buen día la perdí"

Espero que te haya gustado. Nos vemos pronto.

GAVION

23 de septiembre de 2011

IMPUESTOS E INMERSIONES (actualizado).

Hace días que todo el mundo habla, escribe, comenta, opina, sobre el impuesto al patrimonio y la famosa sentencia de la inmersión lingüística.
No voy a entretenerme en resumir las distintas posturas.
Pero voy a decir que me llama la atención las pocas opiniones que entran en el fondo del asunto, en lo fundamental.

A mí me importa un pito que el impuesto de patrimonio afecte a 100.000 o a 500.000 personas, que lo paguen los ricos o los "acomodados", que se recaude mucho o poco dinero y que ese dinero sirva para luchar contra el paro juvenil o para comprar gambas.

A mí lo que me importa es que es un impuesto injusto porque grava con impuestos cosas que ya fueron gravadas en su día, un año tras otro.







A mí me importa un pito que el catalán sea o no la lengua propia de Cataluña, que esté en extinción, que la inmersión sea un sistema estupendo para aprender un idioma, que no proteste nadie por él, o que sea o no un sistema constitucional.

A mí lo que me preocupa es que es un sistema injusto porque limita la libertad de los padres para educar a sus hijos como mejor les parezca (como TODO el sistema público de enseñanza, habría que añadir).


A mí lo que me preocupa, mucho, es que a la clase política le importe un pito si las medidas que propone son justas o injustas, sino solamente si convienen o no a sus intereses (de cualquier tipo). Porque eso significa que, en realidad, se creen con derecho a hacer CUALQUIER COSA.

ACTUALIZACIÓN: Vaya, por supuesto, Su Santidad lo expresa muchísimo mejor que yo.

2 de agosto de 2011

Geografia tanguera XXXVII-Milagros gardelianos.




Buscando dar la razón a los que no entienden las razones de mi pasión tanguera, me autoflagelo de tanto en tanto revisando la filmografía de Gardel. "El dia que me quieras", "Cuesta abajo", "Melodía de arrabal", o "Tango bar" son unos insufribles melodramas o vodeviles muy en la linea del recién estrenado cine sonoro de los primeros años 30. Falsos escenarios,cutres iluminaciones,cartón piedra a tutiplén, muebles lacados en blanco, vestuarios de artificio y pianos que no tienen las teclas de metacrilato porque aún no se había inventado. Visto así no están tan alejadas de las comedias de Chevalier o de Astaire, también rodadas en Paris y Nueva York, y también hechas a mayor gloria de sus protagonistas, verdaderos monstruos a los que hasta los fallos de script les quedaban bien.
En este caso, y así sin más anestesia que un scotch, que uno es un valiente, me metí entre pecho y espalda el peliculón "El tango en Broadway". Rodado en Estados Unidos para la Paramount en verano del 34 según un guión de LePera, la dirigió Louis Gasnier, que ya había trabajado en "Melodía de arrabal" y "Cuesta abajo", y se estrenó el 12 de Marzo del 35 en el cine Broadway de Buenos Aires.Ya ven, hay quien se duerme viendo peliculas de romanos.

El argumento es simple. Gardel, en un papel que no le es del todo extraño hace de alegre vividor argentino lanza manteca, de esos que dicen las crónicas de esos años que abundaban en las capitales del mundo. Aparenta regentar los negocios en Nueva York de un tio suyo mayor, y aprovecha estas empresas como tapadera de su verdadera pasión, su propia vida de artista y el mecenazgo de otros titiriteros generalmente argentinos que a él acuden en busca de contratos en la Gran Manzana. Todos artistas, todos argentinos y todos menos guapos y resultones que el Zorzal. Rodeado de jovencitas rubias neoyorquinas con las que le sonríe el éxito (Mary, Peggy, Betty July.... Rubias de New York), y con una novia de la que está enamorado a su manera y una secretaria que de él está enamorada . Me río yo de las telenovelas venezolanas. La primera escena ya promete: Gardel repeinado, impecable, en todo su esplendor, como recien salido de un relicario, con esa sonrisa marca de la casa y vestido con un pijama que parece el traje de oficial zarista de Miguel Strogoff recorre alegremente su apartamento de la 5ª Avenida mientras va despertando una por una a las rubias melenitas que dormitan resacosas en los sofás y camas de la casa. Resaca menos creible que la noche de bodas de Albe to de Mónaco, y que se esfuma como constipado con aspirina efervescente en cuanto las reune y a todas juntas les canta entre risas el foxtrot que pone a cada una en su lugar.


Todo alegría, todo levedad. Como inicio no está mal, ¿verdad?. Pero toda esta alegre inconsciencia se viene abajo cuando el carcamal que paga estas juergas, esto es, el tío de Buenos Aires, decide hacer una visita a sus posesiones, seguramente con la mosca detrás de la oreja. A partir de ahí todo se lía, la trama se vuelve vodevilesca, el tío se cosca de todo pero se hace el tonto porque acaba haciéndole tilín la supuesta novia del zorzal, que se hace pasar por su secretaria, mientras su secretaria verdadera interpreta el papelde novia falsa que al final no será tan falsa. Y todo acaba, como debe ser, bien. El tío con la exnovia, cada uno cediendo en lo que de arisco tenían, Gardel con su exsecretaria y las rubias desaparecidas en busca de otro galán que les invite a champán en los clubs neoyorquinos de jazz y charlestón.
Podría ser infumable si no fuera por un detalle. A mitad de película se produce el milagro. Atención, se apagan los focos, fundido en negro y aparece Gardel. Ese Gardel que llena
toda la pantalla, cantando lo que a modo de ver de muchos músicos (así a bote pronto Baremboín o Plácido Domingo) se considera la creación cumbre, el Everest del Himalaya musical gardeliano. Sin que parentemente venga a cuento, o a un cuento muy traido por los pelos, el monstruo del Abasto canta "Soledad". Y cuando el tipo suelta la primera frase: "Yo no quiero que nadie a mi me diga que de tu dulce vida vos ya me has arrancado..." todo cambia y se transforma. Uno se olvida del cartón piedra, de las rubias de bote, del infantil libreto de LePera, del pijama de Dr Zivago y hasta de la mala calidad de la copia. Tres minutos, sólo tres minutos de verdad entre tanta tramoya. Toda la película al servicio de esos tres minutos, y no hay justificación para esta película fuera de esos tres minutos. Suficiente para volver a repetir la experiencia dentro de algún tiempo, para volver a ver emerger como un semidios entre tanta purpurina a un tipo en esmoquin desnudando sus sentimientos.


Por esto, y por otras muchas más cosas, Gardel sigue siendo Gardel, y para muchos de nosotros sigue vivo. ¿Siguen sin entender mis razones?

GAVION





8 de julio de 2011

PIQUÉ Y QATAR


¿Por qué a una fundación que se define así le tiene que importar esto?

Menos mal que algunos no lo consideran normal.
Yo tampoco.

17 de junio de 2011

Democracia absolutista





" ¡Ataque a la democracia!" claman los que no la han respetado en los últimoa años.



¿Están los políticos al servicio de la democracia o está la democracia al servicio de los políticos?




Teniendo en cuenta la pasividad de nuestros representantes (mal menor de nuestro derecho a elegir) frente a los continuos ataques a los derechos individuales, algunos de ellos a cargo de los mismos polimili electos, recuerdo la frase asignada a Luis XIV:




"L´etat, s´est moi" dijo el rey absolutista



"La democracia soy yo" dicen esos tipos a sus súbditos todos, todos nosotros.



Gavión