8 de abril de 2013

QUIERO QUE VUELVA EL CINE AQUÍ.


En la valla que tapa la entrada de lo que hace años fueron los cines ABC Martí de Valencia, se han colocado decenas de pegatinas con las palabras “QUIERO QUE VUELVA EL CINE AQUÍ” firmadas por distintas personas.
Los cines ABC Martí eran muy agradables y daban mucha vida al barrio. Pero un día, los dueños decidieron cerrarlo, seguramente porque ya no era rentable. Mucha gente sintió el cierre. Muchos pensamos que sería bonito que volviera a abrir una sala de cine en la Avenida del Reino de Valencia.
Pero han pasado los años y el edificio sigue cerrado. Eso sí, con un montón de pegatinas reclamando que vuelva el cine.
Este hecho me sirve de ejemplo sobre el tipo de sociedad que tenemos ahora en España y la mayoría de los países civilizados. Lo que yo vengo en llamar “gritocracia”, es decir, el gobierno de los que gritan.
Y es que si alguien quisiera que, realmente, el cine volviera al local del antiguo ABC Martí, podía perfectamente asociarse con otras personas para comprar el local, hacer unas obras de acondicionamiento, pedir permisos y liciencias, contratar taquilleros y acomodadores, negociar con las distribuidoras de cine y confiar en que realmente mucha más gente está deseando ir al cine en el barrio y va a poder vender suficientes entradas a un precio determinado como para pagar los gastos fijos y variables de su inversión (eso si no quiere obtener beneficios).
Pero no. A casi nadie en su sano juicio se le ocurriría hacer eso. Porque es una pesadilla de papeles, trámites, tasas, licencias, tiempo perdido, problemas, peleas, estrés y demás.
Y, por supuesto, luego nadie te garantiza el éxito de la empresa.
Es mucho más fácil organizarse para protestar. Protestar para que “alguien”, normalmente el gobierno local, autonómico, nacional o comunitario, obligue a otros, normalmente a los legítimos propietarios del bien sobre el que se desea actuar, a que hagan con su propio dinero lo que los gritócratas quieren.
Y así surgen las plataformas que defienden barrios o parajes naturales. Que protestan por cómo se usan los solares o los edificios o reclaman zonas verdes o el traslado de una actividad.
Muchas veces no obtienen lo que quieren, pero casi siempre basta para fastidiar a los propietarios y dilatar las soluciones hasta el infinito. Y, sobre todo, es mucho más barato y menos arriesgado que intentar conseguir lo que se desea con medios propios.
Y encima le dan argumentos al gobierno de turno para que actúe en pro del “sentir popular”.

28 de febrero de 2013

BORJA MONTORO CHARACTER DESIGN


Borja Montoro, viñetista, animador, dibujante, que ha trabajado en Disney  (Tarzán, Hércules...), Don Bluth (Todos los perros van al cielo), en SPA estudios (Los Tres Reyes Magos, El Secreto de Giacomo (que nunca se estrenó)) y, ahora viñetista en la Razón y en Libertad Digital, ha creado un nuevo blog donde presenta sus trabajos como diseñador de personajes.
He incluido un acceso directo a su página en la lista de enlaces de la derecha.
Aconsejo un paseo por sus páginas para ver la riqueza de personajes, situaciones, expresiones y ambientaciones de sus dibujos.
Sus dibujos son de trazo ágil, preciosista , con el sabor de los clásicos de animación, con un punto aveces ingenuo y otras duro, pero siempre con la frescura de quien ve el mundo con optimismo y esperanza.
Y, además, es mi hermano y estoy muy orgullosa de él.

5 de febrero de 2013

GEOGRAFÍA TANGUERA XLV- El tango en Valencia



No hay muchos puntos en común entre Valencia y Bs As. Acaso un clima parecido aunque con seis meses de diferencia, el uso del "Che" ( para aquellos argentinos que no lo sepan, al Valencia C.F. se le llama el equipo ché) y un cierto parecido estético y ético entre Ruzafa y San Telmo. También la utilización de la leña para dar fuerza a los asados familiares que aquí se sustituyen por paellas. Aparte de eso, Basco Ibañez se paseó por esas tierras creando varios falansterios muy en sintonía con su espíritu coperativista y republicano. Después escribió lo que a mi modo de ver es su mejor obra, " Los cuatro jinetes de Apocalipsis". Si, ya se que solo a mi modo de ver. En Mar Del Plata además celebran algo parecido a las fallas. En esa ciudad, famosa por su casino y por ser la patria de Piazzolla, se les llama "muñecos" a lo que aquí se les llama "ninots". Tampoco es tan extraño, aquí se llama "concha" a lo que allá se llama... Bueno, que me voy del tema. A cambio de esto, Gardel grabó el pasodoble "Valencia" dejando claro que uno no debe salirse de aquello que hace bien. Perdón, Carlitos, pero si por algo te mereces el infierno es por esto. Hemos recibido grandes gambeteadores argentinos que nos hicieron mejores, "Matador" Kempes, "Piojo" López, "Payaso" Aimar, "Burrito" Ortega, "Lobo"Diarte o "Ratón"Ayala. A cambio ellos mejoraron su cuenta corriente, como debe de ser, y más en un blog liberal como este.








 Como ven, poca cosa que nos relacione con Bs As y con el tango. Creo de hecho que los porteños desconocen dónde colocar geográficamente esta tierra, al igual que un tipo de Segovia no sabría decir si Jujuy es una provincia argentina o una ginebra Premium. Alguna vez he comentado que si te preguntan de dónde eres y dices que de Madrid, de Barcelona o de Palma de Mallorca, todos te cuentan que tienen un hijo, primo o hermano por allí .Pero si dices que eres de Valencia, ponen cara de poker y se acaba la conversación. Es una buena táctica a utilizar con los atorrantes.







 Bueno, tampoco los valencianos saben mucho de Bs As, y aún menos de tangos. Tengo, por tanto un grave hándicap en mi afición favorita. Sin embargo busca que te busca, algo se encuentra, y esta entrada de eso trata. Es un homenaje a todos aquellos que en tierra hostil, peor que eso, fervientemente indiferente, intentan mantener de forma casi altruista una afición que es realmente una vocación, resistente al desánimo que provoca transitar este desierto milonguero que es el TANGO EN VALENCIA.



Apenas media docena son los frentes abiertos por los aficionados al 2X4 en Valencia. Intentaré quedar bien con todos, aunque se que alguno se me olvidará. Ruego que no se me tenga en cuenta pero que se me haga saber.



El primer frente se encuentra  en Sagunto. A pocos quilómetros de Valencia se encuentra una ciudad en la que, no se sabe muy bien por qué, hace doce años se celebra un festival de tango. Creo que fue el equipo del Tato Révora, factótum del Festival de Granada y de Eltango.com el que lo inició, y ahora toma el testigo el Ayuntamiento de la Ciudad. Por tradición siguen acudiendo a la ciudad valiente aquellos que van a Granada, a Lanjarón y a Torrejón. No es despreciable un festival en el que ha actuado el fuelle de Rubén Juárez. El Negro siempre da brillo. Si, ya se que es un oxímoron. Es un Festival cortito, sólo un fin de semana, pero que dure.





Abrimos un segundo frente, como el primero ectoplasmático.

El año pasado se cumplió el 20 aniversario de la muerte de Piazzolla. Veinte años no es nada,  cantaba Gardel ochenta años hace. Yo tengo la idea de que Astor, De Caro y Gardel son los ejes entre los que se ha desarrollado el Tango.Son hitos, puntos de inflexión, rupturas, exitosos cambios de rumbo. Cadícamo, Troilo, Expósito,Discépolo o Manzi son monstruos tangueros, pero no hay un preCadícamo ni un postDiscépolo. Sin embargo si hay un pre-post Piazzolla, una Guardia Vieja y Nueva.. y Gardel es siempre Gardel.
Bueno, el caso es que hace unos meses se cumple el 20 aniversario del viaje astral de Piazzolla. Y aquí en Valencia, bien lejos de Mar del Plata y su casino,bien lejos de ángeles y demonios, a orillas de este mar, bajo la sombra de la luz mediterránea bombardeada de azahar unos tipos se acuerdan de aquel que cambió la historia del 2x4.






El grupo Tangopasión, un cuarteto de cuatro, como suele ser lo habitual, monta un espectáculo que ha estado recorriendo la geografía valenciana durante este último año. No se si ha seguido después, pero me decepcionaría que no hubiera sido así. Cuatro tipos, Saxo, Piano,Bandoneón y Contrabajo. Ramírez, Martín, D´bello y Alegre, se presentan en el Palau hace algo menos de un año dejando un innegable aroma tanguero que una repleta sala creo no supo entender. Mucho aplauso pero algo insensible al valor de la jornada, aunque... ¿qué es lo que tiene valor? Creo que peco de soberbia.
Repito, y lo hago a menudo,en esta estepa tanguera, que cualquiera que sea capaz de trabar cuatro compases de aromas rioplatenses merece mi respeto. Un precioso concierto mayoritariamente Piazzolliano aunque con guiños a Laurenz, a Brignolo o al Morocho. Además se estrenó, primicia mundial, un tango compuesto por un valenciano. No es normal que los valencianos compongan tangos como tampoco lo es que una parrilla criolla criolla se cocine un all y pebre, pero así sucedió. El tango llamado "Sueños de pasión" es obra de padre e hijo, como si de unos Contursi cualquiera se tratara. Eduardo Montesinos, hijo y padre, componen un tema que voy a intentar que lo toquen los amigos de la Orquesta Típica Esquina Sur, a ver cómo suena con aroma boquero. En resumen, Piazzolla, Piazzolla y Piazzolla. Oblivión, Milonga Del Angel, Libertango. Si, ya se, demasiado obvio... pero a 11000 kilómetros no lo es tanto. Enhorabuena a este proyecto. Tango Pasión se llama.



Bueno,pasamos a lo mollar. Tenemos la suerte en Valencia, mientras las subvenciones lo permitan, de contar con una gran orquesta, la Orquesta del Palau de les Arts. Su director es Lorin Maazel y cuenta con más de una treintena de músicos titulares de todo el mundo, afortunadamente. Afortunadamente el pentagrama tiene cinco lineas casi siempre, y las fusas, silencios, claves de sol o corcheas son más internacionales que el mismísimo esperanto. El caso es que una viola, un violonchelo y un contrabajo se guiñan las cuerdas y forman un grupo llamado "Diablito Tango ". Javier Cárdenas es el alma del grupo y del que me barrunto sale el nombre, y no por tango. En la orquesta toca la viola, pero aquí se pelea con el fuelle. Todo aquel que sea capaz de decirme sin titubear cuántos botones que tiene su fuelle merece mi admiración. Si encima los pulsa sin herir los oídos de los que le rodean, pasa a la categoría de héroe. Le acompaña Matt Baker que es un excelente contrabajista y norteamericano (nadie es perfecto) y que es el único del grupo que mantiene su instrumento. Se nota. Grande Matt.
Nesrine toca el violonchelo en la orquesta, pero aquí se desmelena y canta. Canta y encanta. Mitad argelina mitad francesa tiene ese aroma magrebí  que a los que hemos vivido allí nos seduce y un acento francés de quartier que es discutible si le va bien al tango. Pero el tango si le va bien a ella, y ella a todos los que la escuchan, y aunque no la escuchen.
Han editado un disco, el primero y espero que no sea el único, hace poco. Javier ha elegido un buen repertorio. Repito, sin riesgo, es lo que hay por estos lares. De los quince temas hay once tangos y unas pinceladas internacionales magníficas. El tema intruso que más me gusta, Nasrine lo borda, es el tema de Gainsbourg "La Javanaise". Si, ese Gainsbourg que quemaba billetes de 500 francos delante de las cámaras de TV cuando hace más de 20 años Miterrand también expoliaba a los franceses adinerados. Pero ni Miterrand era Hollande ni Gainsbourg era el tontaina de Depardeu  .  Bueno, volvemos. Ruego a Gardel que interceda  y que la crisis no se lleve por delante a la orquesta del Palau. Javier, porteño, además comparte conmigo algún boliche por Almagro y Palermo. No se cómo ha logrado engañar a Matt ni a Nasrine en este proyecto, pero anyway, sucram, merci.



El grupo más activo y más antiguo en esto del tango en Valencia es Berretín de Buenos Aires. Hace ya casi diez años que los conozco y, con altibajos, ahí siguen. Cuando yo los conocí regentaban un restaurante cerca de la Estación del Norte, ferrocarril, ese precioso edificio ferroviario de Demetrio Ribes. Se llamaba precisamente así, Berretín de Bs As. y los fines de semana había espectáculo, cantaban varias personas, bandoneón, guitarra, bombo, piano... en fin, de todo y diferente cada día. Hasta que un día fuí para allá y lo habían cerrado. No se los motivos, porque no parecía funcionar mal. Estuvieron con ciclos en el casino de Valencia, en el de Gandía y algunos de sus componentes tocaban o cantaban de vez en cuando en algunos boliches de la ciudad como el Café del Duende o el Gato Negro. Después les perdí la pista y afortunadamente hace poco los he recuperado. El equipo ha menguado, algunos volvieron a Argentina y otros desaparecieron, pero de la mano de Analía, de Vicente y casi siempre con el piano del maestro Fernando Pérez Herrera, continúan actuando regularmente. Eso ya es un éxito, pero además lo hacen bien. Tengo la suerte de contar con ellos entre mis amigos y coincidimos a menudo en los pocos sitios donde suene Troilo, Cobián o Expósito. Últimamente actúan de vez en cuando en el Instituto Francés, en la sala Carolina y creo que mantienen un almuerzo tanguero el fin de semana en un restaurante de Pinedo, arrabal marino de la ciudad.. La Vitrola emisora Internacional, de la que luego hablaré, tiene buena relación con ellos y retransmite de vez en cuando sus conciertos, y en alguna de esas retransmisiones he estado yo de colaborador, torpe pero colaborador, lo que me ha hecho muy feliz. Amigos de Berretín, espero que sigáis, que sigamos, manteniendo este proyecto. Como veis, me apunto a todas.


Y para terminar con este repaso por el tango valenciano, debo hablar de La Vitrola, emisora internacional de tango. 
Hace un año, mi amigo Lucio Arce me comentó en uno de mis viajes bonaerenses que si no conocía la existencia de esta radio. A mí me sonaba y alguna vez la oí por internet pero creía que emitía desde Alicante. Lucio me dijo que no, que era valenciana y la llevaba un tipo uruguayo llamado Nelson y establecido aquí. El cómo conoció Lucio a Nelson es una historia curiosa que voy a contar, total para los tres que me leen no creo lesionadas sus intimidades. Nelson, un gran tipo, amante del tango hasta la médula y trabajador incansable por la música rioplatense, se enteró de que Lucio había compuesto un tema muy divertido llamado "Trucha". Para los que no lo sepan, trucha en porteño es equivalente a falsa, tramposa, incierta... El caso es que le gustó el tema. Nelson, además de uruguayo y pintón, es cantante. Así es que llamó a Lucio para preguntarle si le importaba que incorporara este tema a su repertorio. Lucio, que encima de ser gran letrista, divertido y buen tipo, es tremendamente generoso, no puso ningún problema. A Lucio le da la vida el tango, así es que no le pide nada más ni nada menos a la vida que eso, que viva el tango. No conozco a nadie, y a fe que conozco a mucha gente del 2x4, que viva el tango como Lucio. Los hay que cantan mejor, que componen mejor, que tocan la viola mejor... pero no hay nadie mejor.


Bueno, se acabaron los aplausos. El caso es que Lucio me pone en contacto con Nelson Scarlatto y comienzo a ver su labor, incansable, a favor del tango. La emisora emite solo por internet, pero como dice su publicidad, es por ello la emisora más grande del mundo. Emite todo el día música popular del Plata, y en algunos casos programas en directo sobre actualidad, milongas y otros asuntos. Últimamente emite también conciertos en directo. Hemos emitido desde El Faro, desde El Porteñito, desde Rivendel en Valencia... y hay muchos proyectos más. Y digo HEMOS y no han porque de un modo u otro me siento orgulloso de ser colaborador de esta emisora. Nelson me pidió que le ayudara a estas emisiones en directo y a mí me faltó tiempo. Gracias, amigo, y dentro de poco más.

Es posible que la gente no sea consciente de lo que supone mantener este proyecto. Yo que conozco el percal si lo soy. Hay que oír la emisora. Tangos clásicos y, sobre todo lo más asombroso, tangos y músicos jóvenes, actuales, de circuitos alternativos... en fin, una visión amplia de lo que es el milongueo actual bonaerense.
  
Encima Nelson es un cantante muy apañado. Actúa regularmente en boliches de la ciudad y siempre da la talla. Ayuda al resto del tango valenciano con colaboraciones y proyectos que cuestan llevar adelante por las absurdas restricciones administrativas. En ese aspecto es algo parecido a Lucio, también vive para el tango. Enhorabuena, Nelson y por muchos años.




Bueno, ya acabo. Solo dos cosas mas. Una es un agradecimiento a Paco y a Carmen, los profesores de baile que tienen que lidiar con mi inutilidad milonguera y que, a base de ignorar mis limitaciones, van consiguiendo que aprenda que el paso básico tiene ocho y no siete tiempos.



  El otro es una una primicia. Dentro de poco inauguramos en Ruzafa, un bullicioso barrio valenciano, un boliche. Humilde local pero en el que seguro que sonarán guitarras criollas. Quizás algún día lleguemos a ser una sucursal de El Faro. Les mantendremos informados.


GAVION.


12 de diciembre de 2012

¡ESTAMOS RODEADOS!

Esta es mi opinión sobre el debate de la ley de Wert: ¡es la libertad, estúpidos!
Que entre la competencia en la educación, por favor, a ver si aumenta el nivel de conocimientos que alcanzan los alumnos y mejora la la capacidad de los profesores.

Muy significativo también sobre lo que pasa cuando se tiene capacidad de elegir.

Ya lo que nos faltaba: Esa mezcla de progres antioccidentales y ecologistas retrógrados, a los que les gustaría que los países atrasados se quedaran así para siempre para que ellos puedan visitarlos y disfrutar de sus encantos, pretenden que los países ricos paguen a los pobres por los daños y pérdidas causados por el cambio climático. Así. Tal cual.

Menos mal que el juez belga al que le tocó evaluarlo tenía dos dedos de frente: No se va a obligar a retirar “Tintín en el Congo” por racista.

Un villancico contra el consumismo navideño… pero no por lo que piensan.


Observen ustedes el nivel al que ha caído IBERIA en su conflicto laboral.

Se admiten apuestas:

Si el gobierno hubiera reducido el porcentaje de recaudación que se destina a premios en la lotería, el resultado recaudatorio habría sido el mismo, pero la gente no estaría tan cabreada…

Si a la gente le fastidia que se hable de la navidad en navidad, pues que hable de otra cosa.

8 de diciembre de 2012

GEOGRAFÍA TANGUERA EXTRA. LUCIO ARCE EN EL FARO.


Hoy, a las 10 de la noche en Buenos Aires, 5 pm en Los Ángeles, mediodía en Sidney y madrugada en Europa, Lucio Arce actúa en El Faro, un lugar que ya debe ser un viejo conocido para los seguidores de este blog.
Nos espera una noche llena de sorpresas. Lucio tiene muchos amigos y a buen seguro estará rodeado de ellos y de sus seguidores. Cantará temas de sus tres discos (*) y alguna cosa más.
Gavión estará en La Vitrola junto con Nelson, el director de la emisora,  en conexión directa con El Faro, por lo que el concierto podrá oírse en todo el mundo gracias a la magia de la red.
Habrá un “previo” antes del concierto que empezará a las doce de la noche hora española (ocho de la tarde en Buenos Aires) con entrevistas, un repaso a la historia de El Faro y de los bares notables y un paseo por la música de Lucio y del resto de la “tropa farolera”.
No os lo perdáis.


Os esperamos a todos.
(*)Tangos inesperados (2003);  Trajiste la guitarra (2008); A la salida del cabaret (2012)

30 de octubre de 2012

GEOGRAFÍA TANGUERA XLIV- Ofidios, Lucios, Laureles falóticos y otras especies porteñas





Seis a uno. Seis a uno es el cambio actual. Si en vez de en euros hablamos en dólares, el cambio estaba alrededor de cinco. Eso lo oficial, porque en la calle la gente te cambia el dolar por siete, cosa de las restricciones. En los años siguientes al corralito, se cambiaba el euro a cuatro, más o menos, y sin embargo los precios eran baratos. Ahora, a seis, son prohibitivos, pero ahí está KK, doña erre que erre. No se, muchos de ellos no piensan así, y seguramente el equivocado soy yo que solo soy porteño ocasional, pero no termino de ver acertada esa deriva bolivariana.


Todo esto para iniciar esta entrada, una de esas crónicas de viaje tanguero, de borrachera del dos por cuatro, de empacho milonguero que tanto me ayudan a pasar de Rajoy y de la prima de riesgo, de Artur Más y su mezquindad independentista  o de Pelegrino y la falta de fútbol del equipo. De jueves a domingo, cuatro días bonaerenses reparadores del espíritu. Y culpables de esta entrada que voy a perpetrar. Intentaré colocar algún enlace. A ver si puedo.



El jueves de madrugada llegué a Buenos Aires, en esta ocasión con un programa bastante completo que, aún así, dejaba huecos para posibles sorpresas. Me hospedé en un hotel en la calle Salta, en el barrio de Monserrat. El hotel resultó ser un hostal de mochileros, muy espartano pero limpio. Para descansar del viaje, me intenté echar una siesta y entonces me dí cuenta de lo arduo del aprendizaje musical, sobre todo para los familiares de los musicantes .En la habitación de enfrente se hospedaba un joven alemán que intentaba emular a Troilo, aunque con infinitamente menos armonía. Vamos, que no era capaz de sacar de su bandoneón dos notas reconocibles seguidas. Pero ya se sabe lo que son los alemanes. Repetía y repetía la misma frase musical inundando de desafinadas corcheas cada rincón del hotel. No entiendo cómo nadie protestaba, quizás por eso del "buen rollito" que reclamaban los carteles colgados en las zonas comunes, que si una cerveza ayuda a hacer amigos, que si el idioma no es problema (¡si lo supiera Mas!), que si hay que estar receptivo al conocimiento mutuo, que si patatín, que si patatán... el caso es que el teutón probaba con el bandoneón y probaba con nuestra paciencia. Acabó con lo segundo sin ser capaz apenas de empezar con lo primero. Lógicamente cambié de hotel el día siguiente.


Como no podía sustraerme a los ruidos dodecafónicos, decidí irme a dormir al cine, y me acurruqué en una butaca de la sala que tiene el INCAA el la plaza del Congreso a dormirme una película. Vi que había una que se presentaba a los oscars y me dije, "esta es la buena para la siesta". Acerté, y entre los sopores del sueño se colaron algunas escenas ya muy vistas  de Infancia clandestina. A eso de las ocho, me acerqué al Bar de Julio, del que ya he hablado en alguna ocasión, a saludar a los amigos. Allí estaba Javier con la guitarra y Moscato sin ella, pues se la había dejado en el taxi y el taxista se la afanó. Después llamaron a Francisco de Boedo, que aparcó su tacho y se acercó a saludar como si nos conociésemos de toda la vida y algunos cantantes y cantantas más que echan allí la tarde.


Pero el plato fuerte del día era la actuación de Ofidio Dellasoppa y sus Cuerdas Flojas, que tocaban a eso de las diez en un local llamado Salta y Resto, en la misma calle donde, supuse, el alemán "destrozafuelles" había dejado de practicar. Silvio Cattaneo, que ese es el verdadero nombre de Ofidio, es quizás el mejor representante de lo que se da en llamar Tango Bizarro, esto es, tango ingenioso y con tintes humorísticos. A Silvio lo conocí en mi primer viaje a Bs As allá por 1999. Entonces compartía escenario con Soledad Villamil y con Brian Chambouleyron en un espectáculo que resultó mítico, y del que la gente aún se acuerda. Se llamaba Glorias Porteñas y era un recorrido novelado por los años 20 y 30 de la historia del tango. Bien, cada uno de ellos siguió un camino distinto tras ese éxito. Soledad es bién conocida por sus películas, pero también es una estupenda cantante que edita trabajos de vez en cuando. Brian es, a mi modo de ver un cantor clásico en el tango, reedición actual  de los viejos payadores, con su guitarra y su voz como única carta de presentación y embarcado en algunos proyectos para iniciados además de otros trabajos mas populares. Pero Silvio es para mí algo especial. Sus letras, su puesta en escena, su pinta de años cuarenta, su anillo de piedra rubí, sus hilarantes comentarios entre canciones... En fin, una estrella en este tipo de tango donde también habita Dema y La Petitera, Juan Penas o Lucio Arce, del que hablaré mas tarde. He visto a Ofidio en el C.C. Del Sur, en los ya desaparecidos Tuñon y La Vaca Profana, en Caras y caretas y en algún sitio ,más que no recuerdo, y nunca me ha defraudado. Dos trabajos en siete años no es mucha producción, pero no hace falta más para retratarlo, aunque creo que el tercero está al caer, de hecho adelantó un divertido tema durante la noche. Desde que se hace acompañar por Cuerdas Flojas es una delicia oirlo, ayudado por Felipe Trainé y Claudio Ceccoli, que son tipos de categorìa.






 Quedé con mi amigo Horacio, que como siempre se retrasó, aunque menos que Ofidio.Así debe ser, que eso de la puntualidad es para pobres de espíritu. Yo ya había dado cuenta de una quilmes de tres cuartos, y junto con una botella de shyraz y un par de pizzas nos engullimos todos los divertidos temas de Silvio. La Milonga de La Pochi, As Chorongas, Tribus... En fin, hubo un momento emotivo cuando cantó, según él después de dos años sin hacerlo, un tema llamado Último tren a Once. Es este un tema de hace ya cuatro años sobre el Sarmiento, un tren que llega desde la provincia a la estación de Once y que el año pasado sufrió un terrible accidente en el que murieron un montón de personas. Como sea que lo que cantaba se acerca bastante a la realidad que produjo la tragedia, lo había retirado para no herir gratuitamente, pero los duelos hay que pasarlos y después olvidarlos. En fin, agradable el sitio, estupendo el shyraz, fantástico el concierto y entrañable la charla que tuvimos después Horacio y yo con los artistas.




El concierto acabó a eso de la una y media, y Horacio me acercó al Sanata, donde actuaba el quinteto de Pablo Mota. Como estaban en uno de esos descansos laaaargos, me acerqué tres cuadras arriba de la calle Sarmiento a  ver si en Mandiyú había algo. Este lugar es una pizzería regentada por Juan Manuel, un Correntino amante de la música, de los trasnoches, de la cerveza y de los amigos con los que comparte todo lo anterior. Embajador del Litoral en la Reina del Plata además de presidente honorario del club de fútbol de su tierra, que ha acabado adquiriendo su nombre (el de la pizzería, no el suyo). En una ocasión hace mas de un año, cuando en la esfera del reloj la noche hace un par de horas dejó de ser noche pero aún falta otro par para que sea otra cosa, vagábamos Gurrión, la Rana y yo sin saber muy bien dónde abrevar. Nos habían cerrado la Catedral de Almagro y nos resistíamos a darnos por vencidos. De repente, en un garito con la persiana medio tirada oímos música. ¡Vamos muchachos, de nuevo "el mudo" nos echa una mano!. Y allí entramos con toda la desvergüenza que nos daba nuestro estado. Resultó ser una reunión de lujo, con Rudy Flores de maestro de ceremonias y un grupo brasileño que estaba de gira por Bs As y en el que tocaba Sebastián Luna, un musicazo que tiene de ciego lo mismo que de genio, y es ciego perdido. También estaba Bartolomé Palermo y un par de cantantes de quitarse el sombrero. Y todo ello porque Juan Antonio es un gran tipo y logra hacer de su pizzería algo especial. No solo no nos piantaron, sino que al final no nos dejaban irnos, y tuvo que ser después de desayunar cuando pudimos volver al hotel. Bueno, pues un año después, la semana pasada, paso por delante de la vidriera del boliche y me quedo mirando al grupo que estaba tocando cuando de repente, del fondo del garito sale Juan Antonio que me reconoce y me invita a sentarme con ellos. Reconozco mi sorpresa inicial, aunque al final de la noche comprendí que para un correntino, un amigo es un amigo aunque sólo lo haya visto una vez. Me disculpé porque había quedado en el Sanata con gente, pero le prometí que en cuanto acabara me acercaría un ratito.





Pablo Mota es un contrabajista que tiene un quinteto bastante aceptable, tocaba en el Sanata, aunque no había mucho ambiente en el local. Me quedé hasta el final, estuve hablando con ellos, preguntándole por su padre, gran pianista y arreglador, y hablando de conocidos comunes..











 En fin, a eso de las tres volví a la pizzería. El grupo aún tocaba, pero acabaron enseguida y allí nos quedamos los irreductibles, entre los que había un ramillete de tipos para estudiar. Del grupo cantante , que se hacía llamar "Los sobrinos de Juan",quedaron dos. Cuanto más faroles de wisky se metían, mejor cantaban, y eso que la mujer de uno de ellos insistió hasta el cuarto farol en volver a casa. A partir de ahí ya era inútil, ella lo sabía y asumió su desgracia, la de estar casada con un músico. La  noche transcurrió entre chamamé, algún tango, boleros y rock. A eso de las cinco quedábamos un puñado, a las seis nadie se iba, a las siete y a las ocho seguíamos los mismos y cuando ya abrió el kiosco de la esquina fuí yo, lo reconozco, el primero en abandonar la nave. Me dolió, pero hacía más de 48 horas que no dormía en condiciones y creí que la primera jornada ya la tenía concluida. No fue así, después de saludar a Gardel el taxi me llevó al hotel donde las dos horas que pude dormir las compartí con el dichoso alemán que desde las diez seguía machacando su frase musical. Eso es afición.








El viernes era el día que tenía reservado para El Faro. Allí presentaba su disco un amigo del que creo haber hablado alguna vez. Se hace llamar "El negro falótico" , no se muy bien por qué. El caso es que no es negro, y ahí me quedo. Pero cantar,lo que es cantar,canta como los grandes. No me lo podía perder.
Por la mañana estuve comprando unos discos en Zivals y alguna disquería más, y después de un reparador asado con chinchulines incluidos y el malbec correspondiente, siestecita y en marcha.








A las siete me acerqué al San Martín, donde tocaba el quinteto de Pablo Maineti. Pablo es un bandoneonista de fuste, alumno del cascarrabias de Mederos y también algo seco como su maestro. Supongo que internacionalmente su etapa más conocida es la que compartió con Julio Boca en su espectáculo de Boccatango como director y arreglador de la orquesta, pero la verdad es que su trayectoria es extensa tanto antes como después de aquello. Una horita, que es lo que duran estos conciertos gratuitos y sentado en el suelo, que los pocos asientos que hay los ocupa la gente mayor. Bueno, quiero decir más mayor que yo, porque también me costó levantarme cuando acabaron los temas. El suelo está ahora más duro y mucho más incómodo que hace quince          años. Será que se vuelve viejo.


Como era aún algo pronto para acercarme  a Villa Urquiza, caí cinco o seis cuadras dirección Recoleta para conocer a una orquesta que hace tiempo quería oír. A las 20.30, y después de que mi culo tomara forma de nuevo ayudado con un chop en condiciones, me presenté en el instituto  francés en Marcelo T. de Alvear, a conocer a la Orquesta Típica Andariega. Tenía ganas después de un programa de radio en Fractura Expuesta hace unos meses en que entrevistaban a alguno de sus miembros a raíz de la presentación de su primer disco. Me llamó la atención doblemente, por ser una orquesta fundamentalmente femenina y por ser también fundamentalmente europea. No se, quizás había algo atractivo en la propuesta. Allí me acerqué y no me defraudó. Algo menos diferente de otras orquestas de lo que yo esperaba, pero igualmente estupenda. Empieza a ser un clásico ir a oír una orquesta nueva y que suene como si llevaran dos lustros juntos. Es de agradecer el movimiento orquestal de jóvenes que se lleva produciendo desde hace una década. Y todas, o casi todas de sobresaliente. Da igual como se llame, Orquesta típica Sur, Quinteto Negro, La Furca, Orquesta típica imperial, Sans Souici... Un lujo para la música popular.


A las diez llamé a un taxi y comenzó la excursión hacia los oscuros barrios que separan las mentirosas luces del centro que tantos tangos han inspirado y que a tantas minas han arruinado la vida, del barrio de toda la vida, de ese barrio que es el origen de mil heroínas tangueras. Cuarenta minutos más tarde entré en El Faro, donde ya estaba casi todo preparado para lo de el Negro.

Como siempre, fui recibido de la manera más cariñosa posible. Hugo y su gente son tipos de bien y deben pensar que yo también lo soy. Así de engañados los tengo. Romina, Margarita... En fin, la familia farera al completo. Estuve hablando con Hugo, el dueño y alma del lugar, un buen rato congratulándonos todos, pues de alguna forma todos somos culpables, del empuje que estaba tomando el lugar después del injusto cierre al que fuimos condenados. Pero todo pasa y lo malo se olvida, y actualmente se ha convertido en una de las más importantes referencias tangueras de la ciudad. Como afortunadamente está alejado de los circuitos turísticos, aún es algo de todos. Para que vean que es verdad lo que digo, en los últimos meses han actuado allí Podestá, Ardit, Juan Carlos Godoy, el Chino Laborde, Moncada.... y casi todo gracias a Hugo y a Cucuza, cada vez más en su papel de maestro de ceremonias que me barrunto prometió a Juárez el día de su entierro.
Allí estaba, trajeado como para una audición en Radio Belgrano con la orquesta de Darienzo, el Negro Falótico. Se hace acompañar por el quinteto de Anibal Corniglio, un guitarrista joven al que conocemos hace años. Realmente el quinteto se quedó en un terceto, pues al faltar el fuellero, Anibal decidió que no tenía sentido el violín, con lo que el Negro cantó con piano, guitarra y contrabajo. No entiendo ni papa, pero los profesionales aplaudieron esta decisión de apartar al violín, el pobrecito.

El concierto fue apoteósico. Orquestón, vozarrón y público entregado desde dos días antes de los primeros acordes. Yo estaba sentado a medio metro del negro, con lo que me tragué todas sus miasmas. Ya se sabe, la buena ubicación es incompatible con la aprensión. Por si acaso, las empanadas las pedimos en el intermedio, pero tanto Horacio como yo estábamos tan ensimismados con la velada que cada uno pidió una botella de vino mendozeño sin darse cuenta que el otro también lo había hecho. Por suerte la velada fue larga y las botellas se nos quedaron cortas. Cantó temas del disco y algunos otros para que todos nos arrancáramos, y a fe que lo hicimos. Comenzó a llover, llovió y llovió dando al concierto un halo especial, algo mágico.Hay algo difícil de explicar, no se,el lugar o la gente y se vive el misticismo del tango, es como si estuvieran allí el Polaco, Juárez, Castillo... en el cristal de las copas, en el olor de las pizzas, en las rendijas de los ventanales... Acabó la noche emotivamente, con Cucuza cantando algún tema pero manteniéndose en segundo plano. Grande Cucuza, un tipo de esos que hace falta, de esos que dan más de lo que reciben, y eso que recibe mucho. Delante cuando hay que jugársela y detrás cuando son otros los que reciben laureles que en parte le pertenecen. Bueno, se acabó Cucu, espero que me haya ganado el tintillo de la próxima visita después de estas glosas.


Acabó el concierto, nos quedamos una horita más firmando discos y hablando emocionados con unos y otros y a eso de las tres cerró el Faro. Bueno, Cucu, nos vemos mañana, ha sido estupendo. Andate, Gavión, dejate de joder, tu te quedas que ahora viene la cena. ¡ Hugo, mirá lo que dice Gavión, se quiere ir! Gavión, tu te pones allá, y Cucu enfrente, mientras hay morfa y escabio hay tango. ¿Quien será este que me llama a estas horas? Eso te pasa,Cucu, por no apagar el celular. Si..¿Quien es? ¡Lucio, sabés quién está acá? Gavión. ¿Que te vienes a saludar? Venga, te esperamos...
Y allá, entre Parque Chas y Agronomía, a las tres del amanecer,se encontraba un gallego perdido con dos músicos, un tabernero, la gente de la barra y algún chalado más hablando de Troilo, Decaro, Pontier... Y no dejaba de llover. Se acabó la carne, se acabó el escabio y se acabó la cena. Pero no se acabó la noche, que empezaba a no serlo. Gavión con la que está cayendo no te podés ir, te venís a casa, tomamos algo y más tarde llamamos un remise que te lleve al hotel. Vale , Cucu, estoy ya derrotado, como quieras.


En casa de Hernán había de todo, un perro, un patio, miles de discos de tangos y de no tangos y un montón de fotos suyas de purrete, vertido de una forma que no ha envejecido bien, en montones de actuaciones, de radios, de fiestas cantando con gente importante del mundo tanguero. Una delicia de archivo. No me enseñó nada de su época de futbolista. Lo dejamos para la próxima.
Suena un timbre. Mira, aquí está el remíse. Gracias por la velada. No, gracias por venir a visitarnos, y que haya más veces. Me lleva al Abasto, por favor.¡Ah, gallego! ¿Y de qué parte sos? De Valencia, digo pensando que como no la conoce allí acaba la conversación. ¡Che, Valencia, qué lindo! Yo tengo un hijo allá trabajando en el Perelló. ¡Joder, de todos los tacheros de Bs As voy a dar con el único que conoce Valencia, y yo que con lo  que sueño es con el desayuno y la cama!. ¡Pero contame! ¿Cómo están allá las cosas?Parece que bastante fuleras¿no? Es que ese Rajoy no parece que valga mucho, si siguiera Zapatero, sería otra cosa... Somnoliento lo oía y empezaba a pensar que no es verdad lo del hijo  en Valencia. Y no paraba de llover..

Escribo la crónica del tercer día desde Venecia. Mis obligaciones laborales me condenan a pasar dos noches aquí. Tengo un laburo que, hasta que mis queridísimos jefes cumplan con su amenaza de despedirme, me ofrece estos lujos. Y llueve, también aquí llueve, ¡Porco goberno!. Llueve a cántaros. Hay más agua por encima que por debajo de los canales. Esto le confiere a la ciudad un plus, los japos y otras especies que se pasean fotografiando las palomas de San Marcos se quedan en los camarotes de sus cruceros jugando al blackjack y dejando visible la humedad que rezuman las alcantarillas. Venecia está como siempre, explendorosamente decadente. Los desconchados dibujan obras de arte en las fachadas sobre fondo verdín y los tendederos son el pentagrama de barcarolas en blanco, negro y color. Si, ya se que me quedó cursi, pero es así. El caso es que la lluvia no es razón que achante a Gavión, sería un crimen despreciar este regalo, y aquí estoy en otro de mis garitos de referencia, "il paradiso perdutti" escribiendo estas lineas rodeado de fritura de pescado y de prosecco rosso, después de saludar al dueño, esa especie de Papá Pitufo.



El sábado dejó de llover. En Bs As dejó de llover, así es que aproveché la mañana para ir a comer a La farmacia, un café notable en el barrio de Flores, pero estaba cerrada y me tuve que conformar con un choripán en la calle. Más tarde me engrupieron para hacer un encargo a mi prima más tanguera. Yo que viajo ligero de equipaje tuve que usar mi ingenio para hacer hueco en mi minimaleta a un montón de dulces, abalorios varios y hasta una bandera argentina con mástil y todo. Todo sea por la familia, un beso Rita, y por los amigos, otro a vos, Adriana.
A las seis me acerqué a lo de Julio para despedirme de la gente de allí porque a las ocho tenía una cita con la historia en el Maipo.






Dentro de dos años se cumple el centenario del nacimiento de Anibal Carmelo Troilo, "Pichuco". Nació en el 14 y murió en el 75. De Troilo no hace falta decir nada. Todos los aficionados sabemos de él y no lo seríamos sin él.. Por sus orquestas pasaron los más grandes y el primer bandoneón y arreglador de su orquesta cuando le sucedió la muerte era Raúl Garello. Pues bien, Zita, la mujer de Pichuco, regaló a Garello el último bandoneón del maestro y Garello, años más tarde, lo cedió al museo de la Academia Nacional del Tango, donde ha estado expuesto hasta hace poco. Un buen día, al productor Gabriel Soria, se le ocurrió una brillante idea. Rescatar el fuelle y hacerlo roncar. El proyecto era ambicioso, pero ahí queda para la historia del tango. Reunió a 14 maestros del fuelle que compartieron música y escenarios con Troilo y pidió a cada uno de ellos que preparara un arreglo de su tema favorito del maestro. La idea era tocarlo con el mismo bandoneón que Zita regaló a Garello. El resultado es un emotivo espectáculo con catorce solistas impregnados de la emoción y la energía que les provoca tocar esas teclas. Con una puesta en escena en la que la luz se centra en el instrumento, dejando más oscuro al músico, porque de eso se trata, de ver a Troilo en cada uno de esos temas, de que sea él y su bandoneón los que estén sonando através de las manos de otros. Lavallén, Binelli, Garelo,Federico, Marconi,Garralda,Baffa... Y así hasta  catorce. En fin, recuerdo la noche y aún me emociono. El,teatro Maipo repleto de gente y el escenario repleto de Troilo.Por más que intentáramos disfrazar la piel del alma, alguna lagrimita rodó. Feliz centenario y enhorabuena a todos los que hicieron posible algo tan lindo. Gracias.




Cuando acabó la fiesta, porque aunque solemne era una fiesta, salí como alma que lleva el diablo a por un taxi que me acercara a Los Laureles, donde mi amigo Lucio Arce promocionaba su tercer disco, sin duda el mejor, llamado "A la salida del cabaret". Ya el año pasado, en una madrugada milonguera, bastante maduros ambos, me cantó en primicia dos temas que tenía en mente y que se han concretado en este disco. Luego hablo de ellos.
¡Taxi! ¿Me lleva a la Av Uriarte al 2200? No, yo allí no le llevo. En la próxima esquina se baja del taxi. No se, tendrá prisa en regresar a su casa, y como esto está algo lejos... Bueno, da igual, llamo a otro. ¡Taxi! Mire, voy a Av Uriarte al 2200, por Barracas. ¿Es usted gallego, verdad, conoce usted el barrio? Hombre, un poco,....... ¿Y a dónde va usted? Pues mire, a un boliche llamado Los Laureles al que no he ido nunca. Mire, no le voy a llevar, hágame caso y busque otro lugar. Adiós y cuidado con la moto cuando abra.
¡Taxi! Lléveme a Av Uriarte al 2200, que hace veinte años que no veo a mi abuela y tengo a la familia esperándome. ¿Está usted seguro de la dirección? Ni Macri conoce mejor Barracas que yo, ande que se me hace tarde y se enfría el asado.
El tercer taxista no pudo negarse, pero noté que iba por el centro de la calzada, que no se acercaba a las veredas. ¿En qué callejón me he metido? Pensé.






No era para tanto. Los que conocemos algo el barrio ya sabemos que no es un lugar  muy aconsejable, de hecho hace unos años me perdí por allá buscando un garito llamado La flor de Barracas, creo que en la calle Suárez una noche, y es una de esas veces que piensas que has pasado la raya. Pero el boliche estaba en una calle ancha, iluminada y con una comisaría de policía a cincuenta metros, si es que eso es una garantía.
Al entrar en el local pensé que había cambiado de siglo, como si de repente los últimos setenta años hubieran desaparecido. El lugar es una maravilla. No puede uno dejar de imaginar que fuera una pulpería cuando en Barracas había más campo que casas, y que incluso antes Gardel tomara allí algún vinagrillo. En cierto modo parecido a El Faro aunque bastante más grande, y con una parroquia que también forma una familia tanguera. Creo que, si los taxistas no me lo impiden, volveré a menudo. Encima los sorrentinos estaban estupendos.




Cuando llegué, Lucio me recibió cariñoso ,me presentó a la gente y me contó un poco la historia del lugar.
Lucio es un tipo curioso.Curioso y estupendo. Trabajador infatigable, empresario y sobre todo tanguero. Volvió de Los Ángeles donde trabajaba como publicista para dedicarse a lo que de verdad le gusta. Me imagino que debe tener la posibilidad de hacerlo para renunciar a los dólares americanos. Es un tipo de una capacidad creativa increíble,  con la que suple una técnica que aún no alcanza el virtuosismo en la guitarra y el canto. Y esto no lo digo yo, que no me atrevería, esto lo dice él mismo. Claro que ya me gustaría a mi tocar y cantar la tercera parte de lo que el hace. Además es un estudioso del tango, verdaderamente obsesionado con la historia, entendido y gran conversador. Tiene un programa de radio en el que puede sacarse  esa enfermedad que tenemos aquellos a los que nos ha picado un mosquito a la vuelta de una payada. Le envidio. Tan solo tiene un defecto, y es que es un Beathlemaniaco irredento. Y por ahí no paso. Esa especie de sobrevaloración musical que tiene el conjuntito británico me pone los huevos al plato. No dudo de su influencia social y cultural, pero musicalmente... Mucho mejor el original, Nostalgias, que la copia, Michelle.¿se han fijado que la guitarra es la misma?. En fin, como ninguno cumple ya los 64, no tenemos que ocuparnos de quererlos, necesitarlos o alimentarlos. Encima han envejecido tan mal que ya nos abandonaron la mitad, no como el gran Elvis, que sigue vivo en Menphis ajeno a los focos de la fama. Eso al menos nos cuenta Calamaro y yo no tengo por qué no creer a un tipo que es capaz de componer cinco cd en una semana de aislamiento.Bromas aparte, las letras de Lucio son ingeniosas y divertidas. Temas como Mozo viejo, El Malaonda o La última molleja.... te mantienen expectante esperando el desenlace y encima en este disco contó con grandes colaboraciones y con Sebastián Luna de master. No se puede pedir más, enhorabuena, Lucio.




 Me senté en una mesa cerca del escenario, más bien del entarimado, y me pedí una tres cuartos mientras empezaban cuando de repente entró por la puerta Francisco de Boedo, el tachero tanguero. ¡Gavión, qué alegría! ¡Francisco, andá y venite acá! ¿Qué tomás? No, Gavión, a esta invito yo, el semillón es cosa mía.
Aún no habíamos descorchado el semillón, apereció mi amigo Horacio que se sumó a la fiesta, y allí un psicólogo, un taxista y yo disfrutamos de los temas de Lucio y de sus invitados, entre los que acabó formando parte Francisco, que se marcó un par de temas extraordinarios. Buen tipo este Francisco, golpeado por la vida como casi todos, pero ajeno a todo rencor.
En un momento determinado, Lucio me hizo los honores y me presentó con unas cariñosas palabras que me hicieron emocionarme. La gente aplaudió, lo hubieran hecho igual si lo que presentara fuera un plan de repoblación forestal, pero tuve que levantarme, saludar y contestar después a algunas personas que vinieron a preguntar el por qué de este bicho raro en un boliche perdido de Barracas. Y a todos les contestaba lo mismo, me llevo mucho más de lo que dejo.




Acabó el concierto y se armó la milonga. Horacio, gran bailarín, se abrazó a cuantas minas había por allí y ninguna rechazó sus quebradas. La envidia me corroía porque alguna estaba que rompía, pero soy consciente de mis limitaciones. Como castigo, y después de una horita de babeo, le obligué a llevarme al Sanata y allá me dejó con los irreductibles del lugar. Pasé por lo de Roberto, pero no me gustó el ambiente, pasé por el Cisne, pero ya había acabado la música, pasé por el Mandiyú para despedirme de Juan Antonio y me metí de lleno en el Sanata donde Charly, Moscato, el Negro, Corniglio... esperaban el amanecer del día siguiente. Celebramos con un pernó muchas cosas y fui invitado a algo a lo que no pude ir, pero que lo dejo pendiente, perdona Moscato, pero mi mala conciencia me lo impidió. Para acabar la noche, y casi el viaje, también celebramos otro acontecimiento del que la interesada me pidió que no dijera nada, pero que el próximo mes de abril estará dando la lata. Enhorabuena, Javi, y lo siento.



Mudo, mañana vuelvo a España. Tómate el café, que lo he pedido para vos. Me tomé el mío y dejé el otro entero. Seguro que cuando me fui al hotel se lo bebió, ya se que es algo tímido. O eso al menos me gusta pensar.

 El domingo fue un mal día, volvió a llover y yo volví a casa con sobrepeso en la maleta. Pero volveré, amenazo con ello. Al menos mientras mis jefes y la Kirschner me dejen. Un abrazo a todos.

No se lo van a creer, pero recién acabo esto en el hotel de Venecia y empiezan a emitir en la tele la película argentina "Ciudad en celo", con música de Acho y La Chicana. El círculo se cierra.

                                     GAVION